MAYTE MÉNDEZ | SANTA CRUZ DE TENERIFE
Muchas de ellas nos miran. Muchas de sus mujeres nos observan mientras somos nosotros quienes atrapamos con nuestras retinas sus ojos llenos de vida, su belleza racial. Otras, descubren con orgullo las telas que cubren parte de su rostro, parte de su ser, que rozan sus pies descalzos. Color que suena a blanco y negro, imágenes que intentan mostrar una relectura de los velos. Así es la muestra Desvelos, la exposición que la fotógrafa camerunesa Angèle Etoundi Essamba inauguró ayer en TEA Tenerife Espacio de las Artes y que puede visitarse hasta el próximo 12 de julio. "Con este trabajo he querido romper los estereotipos, ya que en Europa el velo tiene otro tipo de connotaciones y muchas veces, éste se ve como símbolo del miedo, de la represión e incluso de la violencia", explicó ayer la artista que remarcó que para ella los velos "están cargados de identidad".
"El velo físico no es lo mismo que el velo mental", señaló Angèle Etoundi Essamba quien además reconoció que sus obras, además de tener "un compromiso estético muy importante", van "más allá". En la inauguración de esta muestra, a la que además de la artista asistieron del consejero insular de Economía y Competitividad, Carlos Alonso; el coordinador general de Cultura y Patrimonio Histórico, Cristóbal de la Rosa; el secretario general de Casa África, Luis Padilla y el director general de relaciones con África, Pablo Martín Carbajal, la artista aseguró que más que hablar prefiere que sean sus imágenes las que hablen por ella. "Es una muestra tremendamente impresionante", remarcó por su parte Cristóbal de la Rosa.
"Desvelos habla de África, de la mujer negra y de las barreras culturales", agregó esta artista del blanco y negro que, después de mucho tiempo sin adentrarse en el color, recurre ahora a éste para poder expresar sus ideas: "Fue el color el que vino a mí, el que me encontró. Las fotografías me demandaban que fueran a color". Sin embargo, las tonalidades que captura con su cámara son bastante potentes y crean "contrastes brutales" lo que hace -según Angèle Etoundi Essamba- que éstas puedan sentirse como si fueran fotografías en blanco y negro.
En Desvelos -trabajo cuya idea nació en Zanzíbar- la mujer vuelve a ser, como en la mayoría de sus series, la gran protagonista de estas imágenes. Y es que ellas, pese a ser "las grandes olvidadas" tanto de la vida como de la Historia del Arte, son "el eje fundamental que mantienen las culturas vivas y son el puente entre la modernidad y la tradición". "Ellas lo son todo. Son tanto", subraya la fotógrafa que reconoce que "la mujer es su principal fuente de inspiración, una fuente infinita e interminable". "En África las mujeres son el alma de la familia", recordó esta dama de la fotografía que siempre fotografía "la humanidad".