ERICK CANINO | SANTA CRUZ DE TENERIFE
El alcalde de Las Palmas de Gran Canaria, Jerónimo Saavedra, habla de una cultura en pleno movimiento en la que es muy importante mantenerse atentos para no perder los trenes del progreso.
-¿Cómo definiría el concepto de cultura?
-Es una abstracción que engloba ideas, actitudes, valores, conocimientos y símbolos que dan forma al comportamiento humano. Por tanto, ha de ser un concepto dinámico, en pleno movimiento, siempre en desarrollo y hacia todas las direcciones. Dicho de forma más simple, la cultura es la huella que deja el hombre sobre la tierra.
-¿Qué visión panorámica tiene de la cultura en Canarias?
-Me gustaría que fuera una visión más optimista, basada en los avances que no niego se hayan producido a lo largo de las últimas décadas pero que deben ser percibidos y apreciados de otra manera. La población tiene que darse cuenta de lo que significa la sociedad de la información o del conocimiento, las ingentes potencialidades que inciden en el vasto campo cultural. Se trata de no perder trenes, de ser conscientes de lo que significa enriquecer y cultivar las ideas y los valores anteriormente aludidos.
-¿Qué papel desempeñan las subvenciones en el desarrollo de la cultura en Canarias?
-Sin muchas de ellas no hubieran sido posibles la realización de importantes acciones que han proyectado el nombre de las islas y la demostración de creatividad que han acreditado muchos autores nacidos aquí.
-¿Cree que esas subvenciones, como denuncian muchos, entran en el juego del clientelismo político?
-Es posible que, en algunos casos, haya algo de favoritismo. Es una práctica a desterrar, desde luego. Una cosa es conceder una ayuda para materializar un proyecto cultural y otra, muy distinta, aprovecharse de ello con fines políticos. En este caso, es reprobable.
-¿En qué estado de salud se encuentran eventos tan importantes como el Womad de Las Palmas de Gran Canaria?
-La crisis también golpea a la cultura. Y es triste, desde luego, que los recortes o los reajustes afecten a actividades o convocatorias que ya están consolidadas o tienen una tradición. Por eso, aunque resulten dolorosas, hay que tomar algunas decisiones. En el caso del Womad, confirmo que la edición del presente año se hará el próximo noviembre.
-Ese estadio ideal, de todo para todos, ¿se puede alcanzar en cultura? ¿Se puede aspirar a una programación de permanencias más que de actos concretos?
-Creo que sí, que se puede aspirar, pero siendo conscientes de las circunstancias de recesión. Es difícil, desde luego, y obliga a un esfuerzo considerable pues se trata, además, de que esa programación no merme en calidad y siga siendo atractiva.
-Si pudiera elegir un arte para expresar, ¿cuál elegiría? ¿Música, escultura, pintura...)
-Me decanto por la música. Creo que en una composición o en una obra musical bien labrada se puede alcanzar la sublimación de los sentimientos.