E. CANINO | SANTA CRUZ DE TENERIFE
Guillermo López Reyes, presidente de la Comisión de Fiestas de Valle de Guerra, es el co-protagonista, junto a Pepe Benavente, del incidente vivido en la noche del pasado viernes en un concierto celebrado en el barrio de La Laguna. Tal y como recogió La Opinión de Tenerife en su edición del pasado lunes, la web www.loquepasaentenerife.com ofrecía una noticia en la que, con vídeo incluido, reflejaba el intento de suspensión de la actuación por parte del mismo Guillermo López.
Ayer, el miembro de la Comisión de Fiestas quiso dar su versión de los hechos, mostrándose totalmente contrariado con la actitud tomada por el afamado artista en los días posteriores al concierto: "Yo creí que todo había quedado zanjado esa misma noche con el propio Pepe Benavente. En todo esto, el principal error es mío, eso lo reconozco, pero él también me admitió después del concierto que había reaccionado mal y que no debió haberse expresado en esos términos a través del micrófono".
Guillermo López reconoció que "cuando él comenzó a quejarse, los miembros de la Comisión no pudimos personarnos al instante porque estábamos ocupados haciendo otras muchas cosas. Es cierto que al sonido de los altavoces de los quioscos no le dimos importancia en un principio porque siempre ha ocurrido lo mismo y nunca nadie, ningún artista, se quejó"
"Él prefirió recriminarnos de la mala manera a través del micrófono en lugar de buscar otra alternativa -continúa-. Y entonces se desarrollaron los hechos. Todo esto, se habló después del concierto para solucionarnos y yo pensé que la cosa no iba a ir más".
El responsable de Fiestas considera que lo injustificable es lo que ha sucedido en los días posteriores: "Lo que no entiendo son las declaraciones posteriores de Benavente en los medios de comunicación. La suma de todos nuestros errores no le dan derecho a decir todo lo que ha dicho. Lo plantea como si hubiese una campaña anti-Pepe en Valle de Guerra. Es ridículo, con el dineral que cuesta una actuación suya. Su reacción posterior ha sido excesiva".