ERICK CANINO | SANTA CRUZ DE DE TENERIFE
El presidente del Ateneo de La Laguna lanza un mensaje en positivo. Su visión de la cultura en La Laguna enlaza con la fortaleza gracias a una percepción de inquietud entre la ciudadanía: "La pena es que no podamos ofrecer a los jóvenes los medios necesarios para que se expresen según sus necesidades.
-¿En qué estado se encuentra la cultura La Laguna?
-Creo que su salud cultural es buena porque hay una gran actividad. De lo que mejor puedo hablar es del propio Ateneo. Además de nuestra programación, recibimos bastante actividad de la calle. Percibo una gran inquietud cultural en La Laguna, como es tradicional desde hace mucho tiempo. En este sentido, apurando mucho, creo que podríamos decir que nuestra entidad es una especie de ONG de la cultura, porque participan personas procedentes de distintos ámbitos, que unen sus esfuerzos para llevar a cabo una intensa programación. Tenemos una serie de sesiones que ejemplifican, en gran medida, la concepción amplia y diversa de la cultura. Tratamos temas de humanidades, música, teatro, literatura y muchos otros proyectos.
-Por lo que dice, la inquietud de la ciudadanía por ser parte activa de la cultura en La Laguna no se ha perdido como piensan otros...
-En absoluto. Nunca me hubiera imaginado hasta qué punto la juventud se interesa por el hecho cultural. Muchísimo. Uno puede pensar que a los jóvenes sólo le interesa en fútbol, pero eso nada tiene que ver eso con la realidad.
-¿No habla de una minoría?
-Para nada, por lo menos por lo que yo puedo palpar en el Ateneo. A nosotros la agenda se nos queda corta. La pena que nos da es que no podemos atender toda la demanda de esajuventud porque nos falta dinero. Si se pudiera crear ese marco de colaboración absoluta, se pondría de manifiesto con total claridad la buena predisposición que hay entre los jóvenes.
-Se habla mucho de la actividad que generaba la ciudad en los 80.
-Aquella fue una época de gran desarrollo, con una gran inquietud por el fenómeno cultural, aunque muy supeditado a las peculiaridades de aquellos años. Todo ha evolucionado, pero la raíz de aquel afán cultural no se ha perdido, porque ésa es la esencia misma de La Laguna. El ejemplo puede estar en la receptividad de la ciudadanía con las actividades que se han programado en el teatro Leal. En casi todos los actos se ha colgado el cartel de no hay entradas.
-Si usted tuviera poderes políticos en el Ayuntamiento, ¿mantendría el mismo ritmo? ¿Qué cambiaría?
-Quizás haría un estudio detenido de todo lo que se podría hacer, evidentemente contando con los presupuestos. Se podría hacer algo más de lo que se ofrece en estos momentos, pero en mi caso no estoy nada disgustado con lo que se programa ahora, a pesar de que la gente protesta diciendo que la cultura no está atendida. Sí es cierto que se necesita más dinero, de eso no se escapa nadie. Nosotros mismos, que funcionamos en buena parte con subvenciones, tenemos ahora que apretarnos el cinturón.
-¿Quizás lo que ocurre es que no existe un interés determinado por encontrar esa actividad cultural de la que en teoría se adolece?
-Yo veo la programación diaria de La Laguna y creo que hay mucha actividad. No son pocos los días en los que concurren un montón de actos, ya sea del Ateneo, del Casino, en la Económica, o a través de la misma CajaCanarias. Tenemos que mantener la llama encendida porque el futuro cultural de La Laguna será lo que nosotros queramos que sea.
-¿Y la universidad? ¿Qué papel juega en la actualidad?
-El Ateneo sí está muy vinculado con la Universidad. En gran medida, las conferencias que se ofrecen en nuestras instalaciones son ofrecidas por profesores universitarios. Sobre todo por los profesores de filosofía, que colaboran mucho con nosotros. Y no sólo se crea un ambiente de público universitario, sino que el ciudadano de pie también participa.
-¿Las infraestructuras existentes en la actualidad son suficientes?
-Echamos de menos un cine, eso es cierto. Pero también es cierto que ése es otro elemento de la sociedad que ha entrado en una profunda crisis, porque la gente ya ve las películas en sus casas. A pesar de todo, sí es cierto que La Laguna, como ciudad universitaria, requiere de unas salas de cine para un oferta más seleccionada, con menos temática comercial y más cultural.