14 de febrero de 2018
14.02.2018
Las Palmas de Gran Canaria

La Tullida, la drag más eurovisiva

La ganadora triunfa con un número de Massiel y otros éxitos españoles en Europa

14.02.2018 | 00:11
El alcalde pone la banda a Drag La Tullida.

Drag La Tullida se alzó el lunes con el título de Drag Queen del carnaval de La magia y las criaturas fantásticas. Lo hizo con una performance en la que destacó con su recopilación de los éxitos españoles en Eurovisión. Quedó primer finalista Drag Quirón con sus acrobacias imposibles. Vulcano quedó segundo con un número rodeada de dálmatas. Grimassira Maeva quedó como tercer finalista con su parto de dos gemelos. Y en cuarta posición Drag Noa con su Amazonía.

"Que tire la primera piedra quien esté libre de pecado", así finalizó Drag Sethlas su despedida de reinado. Minutos antes, los presentadores pronunciaron un alegato en defensa de los derechos humanos y la libertad de expresión. Palabras que el público vitoreó. Sethlas saltó al escenario de Virgen María en procesión a ritmo del Like a virgin de Madonna. Tras un espejismo, reencarnó a Jesús en la última cena, rodeado de doce apóstoles drags. Y, entonces, Sethlas, saltó al escenario renacido en un ángel.

Durante la tarde la asociación de Abogados Cristianos ya amenazó en la red social Twitter con ponerle una nueva querella a Borja Casillas, drag Sethlas. En el transcurso de la gala volvieron a publicar otro tweet: "La libertad de expresión tiene un límite. ¿Por qué no dejaron actuar a una murga en Tenerife por tener contenido homófobo? ¿O los derechos son solo para algunos?", se preguntaron los letrados.

"La maldad está en los ojos del que la mira", así empezó la gala. Drag Sethlas se presentó dispuesto a terminar con una "terrible maldición". La canción Rise like a Phoenix abrió la noche. Al eurovisivo tema de Conchita Wurst le siguió una apertura muy movida interpretada por Nalaya Brown.

Drag Eiko fue el primer participante en salir al escenario. Un vampiro, un hombre lobo, una momia y un payaso diabólico acompañaron al drag. Unos cazafantasmas intentaron ayudarle a combatir la plaga de fantasmas.

El mundo de los cuentos llegó con Drag Gio, quien se atrevió a salir de la boca del cocodrilo de Peter Pan vestido del Capitán Garfio. Poco tardó en salir de una tribu india con la idea de ser "el hombre de todas tus caricias".

Con Drag Orion llegó la crítica social, quien denunció el acoso escolar o bullying. El drag interpretó unas cuantas canciones para acabar con los prejuicios a la diversidad sexual.

Drag Chuchi relató un cuento desde el corazón de México. Pisó firme sobre el escenario vestido de azul, en los huesos eso sí, y cantó una ranchera. Entonces, una fuerza interna le hizo "transformarse" y deslizarse por todo el escenario "entera o a pedazos". "Se estampó contra el piso", apuntó Yaneli Hernández al acabar la actuación.

Drag Jou Jones y Drag Martika Dinamita protagonizaron un duelo del bien contra el mal. Una de la bruja de Blancanieves y otra de la princesa protagonista del cuento.

Drag Mulciber se encargó de dar vida a la muñeca diabólica de la película Anabelle. Decenas de muñecos ventrilocuos le rodeaban. "Creo que me han profanado la puerta de atrás", aseguró uno.

Drag Arush se trajo hasta Santa Catalina llegó a Santa Catalina de osezno mayor. El drag pasó de ser una "osa amorosa" a convertirse en una particular Sailor Moon con barbas de colores.

El grupo drag High Heels Performance apostó por convertirse en unas geisas diabólicas. No obstante, eran shinigamis, los dioses japoneses que invitan a los vivos al mundo de los muertos.

Al son del New York New York de Franci Natra, drag Vanderbilt dedicó su actuación a la desaparecida Lolita Pluma. El mítico personaje del Santa Catalina revivió por unos instantes.

Drag Acrux encarnó a un particular payaso del "gran circo drag", aunque aseguró que no quería hacer reír más. "Payasas" que bailaron sin parar sobre el escenario.

Y tras meses de embarazo, Grimassira Maeva dio la nota al acudir a la consulta del ginecólogo y dar a luz a dos particulares gemelas a través de una vagina extra grande. Dos bebés que dieron la nota sobre el escenario, una actuación aclamada por el público.

Drag Trisómico comenzó como un diabólico muñeco sacado de la saga de terror Saw. Tras esto se convirtió en una bailarina que no dudó en darlo todo a ritmo de samba y salsa.

Después, Drag Noa salió a lomos de una gran pantera como buena amazona. La única mujer del certamen no dudó en darlo todo sobre el escenario con una puesta en escena a lo grande.

El relevo lo tomó por arte de magia drag Íkaro, quien realizó unos cuantos trucos. Para terminar, le salieron unos cuantos conejos, con zanahorias, blancos y azules de la misma... chistera.

Cruela de Vil, alias drag Vulcano, llegó en una limusina para contar una historia de 101 Dálmatas. Un cuento de perros y perras. Las críticas a las querellas contra drag Sethlas no faltaron en este caso. Vulcano se bajó de su cochazo y bailó e hizo bailar a todas las perras que la rodeaban. No sin denunciar el maltrato animal.

Y entonces, llegó la hora de los superhéroes. Drag Quirón, vestido de superhéroe salió a ritmo de hip hop para pasar a realizar unas cuantos acrobacias un tanto... Imposibles. Se subió al aro giratorio donde desafió a la misma gravedad. Al final, Quirón no dudó en saltar desde la plataforma, "casi casi se escacha como un cartucho", reaccionó Yanely.

Tras los saltos de vértigo el ambiente eurovisivo invadió la noche. Una particular Massiel, drag La Tullida, empezó a cantar una versión del La, la, la interpretada por Yanely Hernández. "Desde que llegaste ya no vivo cantando, vivo bailando, vivo penquiando", a La Tullida no le duró mucho aquello de ser Massiel y se puso pronto en la piel de Salomé. Rosa de España y el Chiquilicuatre también se pasearon por Santa Catalina. Al grito de "arriba chiquillas no me sean hocicuas", la drag puso al público en pie.

Drag Kiova llegó a bordo de una barca desde el más allá a por el alma de todos los espectadores. El drag cambió pronto la túnica de la parca por el folclore mexicano aunque no le duró mucho. Porque pronto se quedó en los mismos huesos para resquebrajarse con sus acrobacias. Antes de despedirse se encargó de darle un buen susto a Yanely y besarle la mano.

La cantante grancanaria Cristina Ramos, del programa Got Talent, se encargó de abrir el tiempo de votaciones. Le siguió la drag Kika Lorace, famosa por salir en la serie de televisión La que se avecina, quien interpretó varias canciones que están de moda en el ambiente LGTB de la noche madrileña. Soraya tomó el relevo con su último single. Por último, Fangoria interpretó sus grandes éxitos, como A quién le importa, antes de conocerse los resultados de la noche.

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