20 de enero de 2018
20.01.2018
Entrevista | Masi Carvajal y Víctor Asensio

"No podíamos quedarnos atrás y este año volvemos más serios que nunca"

"Tomy está preparado sobradamente para dirigir a la murga y su padre ya está con ganas de volverse a la fila", afirman el director y el letrista de Los Diablos Locos

20.01.2018 | 09:33
Masi Carvajal y Víctor Asensio, los dos grandes pilares de Diablos Locos.

Diablos Locos no se entiende sin el tándem Masi-Víctor, así que la entrevista es a dos voces. La del director, más serena y con tono reflexivo; la del letrista y jefe del apartado musical, siempre más vehemente y espontánea. El segundo acudió al rescate del primero cuando la murga agonizaba. Juntos la llevaron al cénit, si bien admiten que salieron "algo rascados" del concurso de 2017. Ahora vuelven más serios que nunca. La semana que viene entenderán el porqué.

¿Cómo afrontan el concurso que empieza el lunes?

-Víctor Asensio: Con muchas ganas y más serios que nunca. Es literal, aunque sin dejar de ser los Diablos. Hemos trabajado como ningún otro año. Creo que desde que estoy en la murga nunca habíamos ensayado tanto. No es por solo un motivo en concreto, sino que se juntaron varios factores. Por ejemplo que perdimos mucho tiempo por el viaje que hicimos a Cádiz, así que decidimos ensayar de lunes a viernes desde octubre. Además, si no te pones las pilas te pasan por la derecha, por la izquierda y por todos lados. El primer objetivo era no retrasarnos demasiado. Y acabamos el repertorio hace un mes y pico.

-Masi Carvajal: Le hemos puesto la ilusión de unos chiquillos. Y sí, volvemos más serios que nunca en muchas cosas. En venir a ensayar, en intensidad, en poner ganas... en no ser tan pasotas. Llevábamos unos años en los que, con poco que hacíamos, nos valía. Pero el concurso ha cambiado y exige de Diablos nuestra mejor versión. No podíamos permitirnos quedarnos atrás.

¿Fue una decepción la actuación del año pasado?

-Víctor: Nosotros intentamos darlo todo, pero es verdad que nos quedamos un poco rascados. No por los premios, sino por no conectar con el público. Nos quedó la sensación de que no agradamos tanto como nos habría gustado. Y eso de alguna manera te hace ponerte las pilas, pero sin perder el estilo, la esencia. Le hemos dado un giro a Diablos Locos.

-Masi: Para mí no fue una decepción, pero sí un aviso de que debíamos hacer algo. No cambiar el estilo, aunque llegamos a plantearlo; pero sí la intensidad. Como dice Víctor, hemos ensayado más que nunca. ¿Cuándo habíamos nosotros ensayado tantos días? Nunca, nunca (se ríe).

-Víctor: Sí es verdad que nos hemos tomado con más seriedad los ensayos. El compromiso de la murga ha sido absoluto. Antes a lo mejor había más manga ancha. Este año la gente ha cumplido de nueve y media a doce; y sin un reproche. Los primeros implicados, Masi y yo, pero en general toda la murga. Así que es verdad que volvemos más serios que nunca. Pero también por un aspecto que ya se verá sobre el escenario.

Entonces, ¿sienten que este concurso casi se ha profesionalizado?

-V. A.: No, no, tampoco es eso. Nosotros disfrutamos de cada uno de los ensayos y aquí nadie viene porque le pongan una pistola en el pecho. Aquí todos pagan una cuota y vienen voluntariamente. La gente está porque le gusta, porque lo disfruta. ¿Profesionales? Aquí profesionales no hay ninguno. Ni yo (risas).

-Masi: Esto ya no es como antes, pero es que ya nada en la vida es como antes. Evolucionan hasta las presentaciones de las murgas. Y hasta ahí la gente va a competir, a demostrarte que lo hace mejor que la tuya.

Y ustedes, ¿cómo hacen para mantener la ilusión del primer día?

-Masi: El maestro [Víctor] está como un chiquillo. Le ha puesto más ganas que nunca. Luego la actuación cuadrará o no, pero yo le veo ilusionado. Ya no se trata de que vayas a buscar un premio. Si te lo dan, perfecto, porque a todos nos gusta. Pero lo que queremos es conectar, gustar... Te reconozco que no es agradable la sensación de bajarte del escenario y percibir que la gente esperaba más.

-Víctor: Que estamos ilusionados es verdad. A Masi y a mí nos dejan aún muchos cartuchos por disparar. Aunque medio en broma y medio en serio ya avisamos de que lo dejamos en el 2020, coincidiendo con el 50 aniversario de la murga. Hemos acordado que ese año dejamos la batuta en manos de Tomy Carvajal, que está sobradamente preparado. Además, Masi tiene ganas de meterse ya en la fila. Así que algunas veces incluso los ensayos los dirige Tomy. Su energía y la de los nuevos es explosiva. Nos han insuflado mucha fuerza.

-Masi: Sí, sí, a Tomy ya lo veo de director. Le pongo en los ensayos ahí delante y se ve que le gusta. El chiquillo ya lo hace como el padre, o mejor. Además, tiene muy buen rollo con la juventud que hay en la murga y esa nueva generación es un patrimonio excelente para Diablos. Es una juventud súper sana, amiga, compañera... Pasa algo a algún componente y todos se preocupan y van a ayudar. Tengo claro que cuando lo deje, la murga quedará en buenas manos. Yo seguiré en la fila.

Si a Bambones le piden que hagan otra Escuelita, ¿a Diablos le piden otra Fasnia?

-Víctor: Está claro. La gente nos pide que hagamos otra Fasnia pero ya no vamos a sacar a Celia Cruz otra vez. Aquello cayó en el momento justo y cuadró. Hay canciones que marcan. Antes de la Fasnia te pedían la gramola, y antes pedían los hippies. Son temas que significaron un momento especial en nuestra historia. Pero Fasnia solo hay una. No hay más. Ahora toca recurrir a otras ideas.

-Masi: Antes nos decían: desnúdense, desnúdense. Y ahora nos dicen: ¡Otra Fasnia! Como si fuese fácil. Está claro que a nosotros y a Bambones nos exigen más que a ninguna otra, porque hemos estado muchos años entre los primeros premios, pero también es algo lógico y que asumimos desde la normalidad.

Háblenme de la evolución del concurso. ¿Cómo lo ven?

-Víctor: Las murgas evolucionan y el concurso también. Pero cada una mantiene su esencia. Si todas las murgas fueran como Diablos, el concurso sería aburrido. Si todas fuesen como Bambones, lo mismo. Y también si todas imitasen a Triquikonas, o a La Traviata. Lo bonito es que cada una tenga su forma de expresar sus ideas.

-Masi: Yo no estoy muy de acuerdo con lo que decía Primi esta semana. La letra, sí, la letra. Pero lo fundamental es conectar y gustar al público. Por ejemplo lo hizo La posesa de Triqui Traques y no fue por la letra. O Zeta Zetas el año pasado. Cada uno tiene sus argumentos, su forma de expresarse. Y los defiende como mejor sabe.

¿Les gustó Zeta Zetas?

-Víctor: Sí, a mí me gustó. Es una murga que ha evolucionado y ha traído una bocanada de aire fresco. Se mandaron el tema del teletranspote, gustó y ya está. Otra cosa es que a mí me seduzca más otro estilo, pero para gustos, colores. Aquí el pueblo es soberano y al pueblo le gustó lo que hicieron.

-Masi: Es que se llevaron a la gente de calle. Hay canciones que cantas y de repente notas que enchufas. Y esa fue una de ellas.

¿Sobra talibanismo en el mundo de las murgas? ¿No hay un exceso de competitividad?

-Víctor: En nosotros, talibanismo no lo hay. Y ojo, que yo hablo por los míos y por los amigos que también los tengo en otras murgas, porque Masi y yo tenemos amistades en todos lados. La filosofía de Diablos es: si no ganas, no pasa nada. Nosotros felicitamos al que queda primero y ya está. Pero claro que hay gente para todo. ¿Talibanes? También los hay en el periodismo deportivo, que se dan palos. Y hasta en la medicina. Pero en Diablos asumimos esto como lo que es: una murga. Hay vida más allá.

-Masi: A mí me hace gracia cuando dicen que esto es un hobby. ¿Un hobby? Pues sí, para Víctor, para mí y para cuatro más. Aquí la gente sale a por todas, a competir al máximo... En cambio para algunos esto sigue siendo un grupo de amigos, que era la esencia desde un principio. Un sitio donde venir, vacilar y pasarlo bien. ¿Ganar? Todas queremos ganar. Pero más que eso, lo que queremos es subirnos y gustar. Para nosotros, no ganar nunca fue un desastre ni una catástrofe.

?

?

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine