Carnaval 2016

Trapaseros arrasa con sus voces

La potencia de los de Juanka López da lustre a unas letras por momentos discretas

27.01.2016 | 10:07
Trapaseros arrasa con sus voces

Un chorro de voz arrasó ayer con la segunda fase del Concurso de Murgas del Norte. Un huracán con nombre propio, el de Trapaseros, que en su 25 aniversario no exhibieron contenidos excelentes, pero sí notables, lo que sumado a la potencia que ofrecen delante de los micros permitió que los de Juanka López se erigieran, con diferencia, en los mejores de la noche. Actuación, la de ayer, que debe permitir a los realejeros dar un paso en su objetivo de recuperar el primer lugar del podio del que se cayeron el año pasado. Del resto de la eliminatoria, Apresuradas destacó por su homenaje a las costureras, Virgueritos evidenció una mejora musical, Criticonas pagó los nervios de su estreno, y Ni Pa Tanto dejó sobre la mesa sendas propuestas singulares con un desarrollo más que aceptable.

Apresuradas

Llegadas desde La Orotava, Apresuradas fueron los encargadas de abrir la segunda fase. Con una fantasía de exploradoras, a las de Alba Hernández les costó trasmitir en la entrada, tuvieron pasajes en los que los agudos de sus voces hipotecaron la letra, e incluso por momentos colocaron en un segundo plano la importancia de una buena rima. Sin embargo, y gracias especialmente a un emotivo final de segundo tema dejaron un buen sabor de boca. Aprovechando su fantasía y con la mochila al hombro, se fueron de viaje por las Islas. Una "ruta en la que no hay guión", y que por momentos pareció trasladarse al desarrollo de su letra. Criticaron que se pierdan las tradiciones, pero a la vez ensalzaron a aquellas fiestas que en el Archipiélago mantienen intactas sus raíces: La Bajada de El Hierro, los Enanos y los Indianos de La Palma€ Quizá por su afán de no dejarse ninguna en el tintero se olvidaron de las rimas. Poco a poco fueron ganado ritmo y seguridad en sus voces a la vez que censuraban que, por ejemplo, se cobre para entrar en El Teide. Al final le faltó algo más de llegada.
Se vistieron de costureras para su segundo tema, aunque lo cierto es que en sus primeras estrofas se limitaron a enumerar sus sacrificios en el día a día. "Veinte horas trabajando por solo 15 euros", señalaron después de varios minutos de canción. Poco a poco (quizá demasiado tarde) fueron remontando con una crítica a las cuotas de los autónomos y a la economía sumergida. Ganan aún más dándole un giro a su letra al relacionar su jerga: "Harta de que metan tijera a las políticas sociales", "parches para las carreteras del Cabildo" y "tela verde para el Hospital". Su esperado salto llegó con el homenaje in situ a las costureras que "son el broche del Carnaval". Acabaron arriba, pero les faltó más equilibrio en el resto de su repertorio.

Virgueritos

La decana del Norte, Virgueritos, fue la segunda subirse a las tablas. Este año dirigidos por el veterano Juan Acosta, a los orotavenses no se les pueden discutir sus ganas e ilusión como si fueran primerizos. En su empeño además por intentar ser competitivos este año tienen el sello de Lolo Tavío en la dirección musical, un aporte que les ha dado templanza a la hora de cantar y que incluso les ha permitido subir algún escalón en sus voces. Sin embargo, ayer las letras de Virgueritos desentonaron respecto a su evolución musical, especialmente porque parecían extemporáneas, como sacadas de un baúl de los recuerdos. En la primera se convirtieron en banqueros que relatan sus artimañas a la hora de conceder hipotecas. Situaciones como las preferentes, los intereses, comisiones y desahucios parecieron más bien un resumen de lo ya cantado todos estos años. Luego cambiaron de registro y se metieron en la piel del ciudadano en un final cargado de fuerza. Mucho más, eso sí, en sus voces que en sus letras.
Lejos de ofrecer algo diferente en su repertorio, Virgueritos retrocedió incluso más atrás en el tiempo para hacer una comparativa, en clave de lo que quiso ser humor, sobre cómo han cambiado las cosas desde los años 80 hasta hoy en día. El teléfono móvil es la percha principal de su tema, enlazándolo por momentos con otras nuevas tecnologías. En medio de algunas frases atropelladas e intentos de chistes que bien podían haber servido hace varias décadas, al menos su tema concluye con un canto a que "no se pierda el roce ni el cariño" por culpa de dichas tecnologías.

Trapaseros

Con ellos el concurso entró en otra dimensión. Como si tuvieran contenida la rabia por no poder cantar en Santa Cruz pese a su tercer premio del año pasado, los de Juanka López fueron un cañón desde su primer acorde. Si no es porque su sello está más que definido y porque son 80 encima del escenario bien podría sospecharse que controlan la mesa de sonido. Los realejeros, sin embargo, le dieron en esta fase, un mayor realce a lo visual que al contenido. Una apuesta que, por el atrezzo empleado, les hizo renunciar a su fantasía (se subieron ya con una bata blanca) e incluso a su pasacalles. Sin embargo, su musicalidad casi perfecta, una potencia sin parangón estos dos días, e incluso unos cuidados movimientos, superaron con creces al contenido de sus letras.
Trapaseros pagó, ya de entrada, el interpretar el enésimo tema de este carnaval de farmacéuticos. Sus alardes musicales fueron brutales en las primeras músicas mientras criticaban con contundencia al copago sanitario. Pero ahí se metieron en una montaña rusa con momentos álgidos como la visita a la farmacia de diversos políticos (le dan un Fortasec a Cheo Dorta para "su diarrea mental" y "tres rollos de cinta aislante para la nariz de Linares"). Todo en medio de algunas frases con calzador, de una crítica muy prolongada a lo poco que trabajan los concejales y también unas comparaciones un tanto forzadas de varios medicamentos. Habían reservado lo más potente, una crítica para "las farmacéuticas que ejercen de verdugos" y los visitadores médicos, para un final con la misma potencia del resto del tema pero con el suplemento de tocar la fibra.
Los de Juanka López se convirtieron luego en Trapaformers (su particular versión de los Transformers). Puesta en escena marca de la casa, con efecto visual y movimientos marcados que casi siempre anduvieron por encima de una letra que tuvo un discurrir muy parecido a la de su primer tema. Y es que tras algún toque destacado de entrada se agarran a su capacidad para transformar las cosas, si bien luego se quedaron a medio camino en sus planteamientos. Le siguió una loa a su afición (que bien pudo compensar su ausencia de pasacalles). La canción caminaba en el alambre, pero reventó con un giro crítico sobre la explotación laboral. Varias estrofas con mucho fondo y solidez en sus letras y que permitieron a Trapaseros darle una transformación a su actuación.

Criticonas

Se estrenaban en concurso las de Raquel Mosegue y su primer revés fue el propio sorteo de hace un par de meses. Y es que tener que subirse a las tablas justo detrás de Trapaseros ya es un hándicap para un grupo de apenas 28 componentes y con los evidentes nervios del debutante. Las realejeras fueron valientes al arriesgar en algunas de sus melodías, pero entre unos contracantos que taparon la voz principal y una cierta falta de ritmo, les costó mucho conectar. Apostaron por Las modas de hoy en día para su primera canción, una temática quizá ya muy manida y que en clave humorística tuvo su mejor momento en la ironía vertida hacia las chicas que van a correr "con los ojos perfilados y no sudan". Trataron de ganar en seriedad y parecieron acertar con las "modas de las listas de espera" en Sanidad, pero se perdieron en la nada en unas estrofas finales más bucólicas que contundentes.
Lejos de mejorar, y cuando daba la impresión que iban a explotar su fantasía de muñecas con su segundo tema, Criticonas fue a menos. Su particular pepona se limitó a relatar cómo salía de la tienda para acabar en la casa de dos hermanas, una fina y otra loca. La letra nunca ganó en empaque y hasta ofreció por momentos argumentos para ser cantada por una murga infantil.

Ni Pa Tanto

En su 40 aniversario cerraron la noche los icodenses de Ni Pa Tanto. Desde el inicio los de Richard López transmitieron confianza, unas sensaciones que se prolongaron en su primer tema, El Nipapoly, la versión española del Monopoly. Una buena idea con destacado desarrollo: Montoro pide ser la banca, los parados caen en la casilla de la comunidad y pagan intereses, el gobernante en la estación del tren y en el puerto, el empresario que compra un terreno recalificado€ Todo comparado con problemas que sufre la sociedad tinerfeña. Ahí, no obstante, anduvieron desafinados antes de meter el tema en un batiburrillo de casillas del que escaparon con un buen final.
Ofrecieron otro planteamiento diferente con el último tema de la fase Los 10 mangoymiento, o el manual de estilo de todo buen político. El desarrollo no parecía dar para muchos cambios de sentido, pero Ni Pa Tanto (pese a desafinar y atropellarse en algunos pasajes) defendió con fuerza una canción en la que pusieron sobre la mesa una crítica contundente que tuvo como base los 10 mandamientos de la Biblia. "El primero y más importante, el dinero", "usar el nombre de cualquiera por propio enriquecimiento" y "cometer actos impuros que sin castigo quedarán" fueron algunas de sus proclamas. Aunque el tema no tuvo momentos álgidos sí mantuvo una línea regular gracias, en parte a la fuerza de Ni Pa Tanto, uno de los argumentos que podría meterles en la final.

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