Un ritual que bien vale el primer premio

Mamelucos cambió el viernes su rutina previa a la final - La Casa del Miedo se cerró a cal y canto para generar un ambiente de relajación y armonía

26.01.2016 | 10:08
Preparación de la murga Mamelucos en la Casa del Miedo para la final de 2016

Temas sin demasiados argumentos, nervios que derivaban en inseguridad, actuaciones sobre salientes de otras murgas, e incluso veredictos injustos para una mayoría... Por una razón o por otra Mamelucos llevaba desde 1992 sin ganar el primer premio de interpretación en el concurso de Santa Cruz. Una racha negativa –para una murga que marcó tendencia en los años 80– que se cortaba el viernes por la noche gracias a una actuación más que meritoria en el Recinto Ferial, pero también con un cambio de costumbres. Un ritual iniciado en su misma sede social.

Allí, en la Casa del Miedo, los responsables de los Mamels decidieron poner en ambiente a los suyos. Por un lado con mensajes motivacionales: "ya somos historia pero queremos hacer más", "orgullo", "equipo", "trabajo"... También uno premonitorio encima de la puerta principal: "¡Hoy puede ser un gran día!". Junto a ellos, muchos de los cartones logrados por Mamelucos durante su historia. Todo, en medio de una atmósfera relajante. "Hasta el año pasado el día de la final esto era una locura y esta vez tratamos de que nada ni nadie nos desconcentrara, que al local solo entraran los componentes y además evitar los gritos y los apuros por los nervios a llegar tarde", comenta el director Xerach Casanova. Incluso se recurrió a incienso para que el entorno fuera lo más relajante posible.

El ritual continuó de camino al concurso. "Salimos del local todos juntos, entramos en el Recinto igual e incluso nadie salió a fumar antes de cantar. Y lo notamos, porque subimos al escenario tan tranquilos como lo solemos hacer en la fase", añade Xerach. Ya luego todo salió rodado para Mamelucos.

Recompensa

Uno de los mensajes que cuelga desde el viernes de la pared de la Casa del Miedo es el de "recompensa". Esa fue la que precisamente logró Mamelucos a un año cargado de trabajo y esfuerzo. Y bajo este lema se fotografiaron ya de madrugada muchos de sus componentes, entre ellos (y con los cartones del doblete en sus manos) el director Xerach Casanova como Airam Bazzocchi, uno de los máximos responsables en de las letras. También hubo un rincón para el recuerdo, el de una foto gigante de un excomponente, Diego, fallecido meses atrás.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine