OPINIÓN

Trónicos y sensacionales

Hay veces que el pasacalle o la despedida van mucho más allá de una sincera declaración de intenciones

20.01.2016 | 02:20
Trónicos y sensacionales

Hay veces que el pasacalle o la despedida van mucho más allá de una sincera declaración de intenciones: "Con coplas de viejos murgueros que fueron mi vida, Diablos camina p´alante mirando p´atrás". Y no hay mayor verdad en la historia de los Carvajal, avanzando con descaro pero sin perder de vista los orígenes, en su caso inolvidables.

Así que a los Diablos se les agradece que sean genuinos, que no pierdan su esencia, el ordenado desorden, las ganas de gustar, la felicidad de vivir instalados en esta segunda juventud que irradia alegría y ganas de acompañarles. Son murga rotunda, transgresora, fresca, con chispa. Pero sin renunciar al manual que les llevó –por derecho y trabajo propios– a erigirse en una de las grandes del Carnaval. Las letras, los temas (ayer fue original la apuesta por Asia y la sauna) y la metodología podrán gustar más o menos. Pero son los de Masi completamente fieles a sí mismos y confirman, de la primera letra a la última, que son murga con mayúsculas. Anoche no tuvieron reparos en acabar desnudos y mostrarse al pú- blico sin disfraz, tan huérfanos de atuendo como repletos de humor. Y el caso es que la representación de los Diablos de esta manera resultó una pluscuamperfecta metáfora de la larga historia de la murga y su forma de ser. Porque son así, tal cual. En una palabra, trónicos. La felicitación de estas líneas no es por su obra de ayer, que también; la felicitación es por ser ellos. Por no traicionarse, enhorabuena.

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