Carnaval 2016

Castorcitos, una década a lo grande

La murga de Ángel Cabrera obtiene el primer premio de interpretación seguida de Rebeldes, Distraídos y Guachipanduzy

17.01.2016 | 13:41
Castorcitos, una década a lo grande
Castorcitos, una década a lo grande
Castorcitos, una década a lo grande

Y Castorcitos hacen historia. El grupo dirigido por Ángel Cabrera (con la dirección musical de Óscar Gómez) celebra a lo grande su décimo aniversario gracias al primer premio de interpretación con el que se alzó ayer en el concurso de Murgas Infantiles. Fueron los últimos de la primera fase, dieron un baño al resto y cautivaron al jurado para no ser desbancados en las dos fases siguientes por ninguna de las otras favoritas. En su primer año de existencia ya picaron el segundo. En este Carnaval 2016 han alcanzado la gloria. Rebeldes, ganadores el año pasado, se hicieron con el segundo premio, mientras que Distraídos regresa a los galardones, con el tercer premio, tras no haber mojado en 2015. Guachipanduzy cerró, con un accésit, la nómina de ganadores en interpretación.

En el apartado de presentación el jurado decidió que el primer galardón fuera para Retorciditos gracias a su fantasía de astronautas (diseñada por Amanda Conde) con la que los de Granadilla obtienen un triunfo que saborearon ya en 2014. El segundo premio, como el año pasado, fue a parar a manos de Los Rebeldes con su castillo encantado, mientras que el tercer galardón en importancia se lo llevaron las tartas de los Mamelones. Por último, el accésit se lo adjudicaron los gallos de Triqui Traquitos.

Antes de conocer a los primeros ganadores del Carnaval de 2016, Rebeldes abría la tercera fase con su fantasía El castillo encantado que inundó todo el escenario durante su presentación y pasacalles. Antes de comenzar el primer tema una oleada de ayudantes hicieron el cambio de vestuario a todos los componentes hasta convertirse en Superdotados. Mostraron con una perfecta dicción los proyectos e inventos que como estudiantes inteligentes han creado. Hablaron de máscaras antifumadores e incluso de una casa para las familias que no tienen nada "y están olvidadas". Después de una larga suma, dejaron claro que lo más importante son los libros gratis. Tuvieron tiempo de hacerles saber al jurado, en diferentes idiomas (incluidos el chino) que eran "los mejores del mundo". Los idiomas, indicaron, les servirán cuando tengan que emigrar.

Para el segundo tema se cambiaron incluso más rápido. El objetivo era irse de Vacaciones al Sur, con abuela incluida porque "lo importante es estar todos juntos", y buscar sol, playa y piscina para poder jugar. No faltó de nada para realizar su parodia con un toque de humor: parking, piscina (con hamacas incluidas), la recepción del hotel, el restaurante, los helados... Hicieron participar al público en su discoteca, bailando acompañados por su afición que no paró de animarles durante toda su actuación.

La dulzura llegó convertida en tarta con Mamelones, segundos de la noche. En su primer tema a concurso, Cada uno tiene su punto de vista y los niños, también, dieron su punto de vista sobre lo que observan siendo niños, aunque viven rodeados de normas. Recordaron a Juanka y su esfuerzo por llevar a su hijo a Bostón, o los problemas en asuntos sociales, con gente que no tienen que comer. Su futuro, que ven "negro", les preocupa. También tuvieron una estrofa perfectamente ejecutada donde recordaron la censura que sufrió Ni Fú-NI Fá con uno de sus temas el año pasado.

Con Pon un emoticono en tu vida se convirtieron en emoticonos. El humor llegó, con un cambio de vestuario, pero también crítica. Aprovechando su vestimenta pidieron ser como sus abuelos y "no pasar ni un desconsuelo". Además, exigieron al alcalde de Santa Cruz, José Manuel Bermúdez, que se diese prisa "por favor" en cuidar el Parque García Sanabría o El Toscal. La contaminación, sin Refinería y cuidando Anaga, fueron también estrofas que hicieron al final del tema levantar al público (incluidos algunos miembros del jurado) para jugar con ellos.

Raviscuditos, de Tacoronte, denunció en su primer tema que la competencia entre padres separados no es buena para los hijos. Con algunos problemas de afinación aseguraron que a los niños no les importa que sus padres estén divorciados, porque ellos solo quieren que no los dejen de lado. "Yo solo quiero que me traten como un niño", aseguraron en una parte de la canción, para acabar argumentando que el hecho de que los traten así es algo que desean no hacer con sus hijos.

En su segunda canción, con más calidad que la primera, apostaron por convertirse en músicos para no parar de criticar. Lo primero fue dejar claro que las murgas infantiles deben cantar canciones de niños. Además, destacaron que muchos de los grupos no van siquiera con su disfraz completo a los desfiles. El final del tema se lo dedicaron al público, sobre todo a su afición (entre la que se encontraba el alcalde de Tacoronte, Álvaro Dávila), por la que cada año se suben al escenario.

El Viejo Carnaval fue la temática de la primera canción de Chinchositos donde hicieron un "llamamiento" al Ayuntamiento para que recupere el "antifaz" y la "careta", elementos que hicieron "grande a mi fiesta". El récord Guiness de Celia Cruz o las orquestas en la Plaza España fueron algunos de sus referencias en un tema en el que todas las músicas con letra murguera eran de Carnaval.

La maternidad

En su segundo tema escenificaron cómo es el día a día en una maternidad, para lo que se caracterizaron como bebés en nido. Al final todo el contenido de la letra sirvió pa hacer un homenaje a sus madres, por lo que los cuidan y quieren. En su despedida, hicieron un homenaje a todos los carnavaleros que han fallecido y que tanto hicieron por la fiesta (entre ellos el recientemente fallecido, Suspi Hormiga), para lo que invitaron a dos componentes de Bambas a subirse al escenario.

Guachipanduzy cumplió ayer sobre el escenario 25 años y lo quisieron celebrar haciendo una fiesta de pijamas en la que no dejaron de hablar sobre lo que desean ser de mayores: funcionarios para no trabajar, políticos, jugadores de fútbol, cocineros... Al final, lo que quieren los niños es solo "disfrutar de la infancia".

El día de día de tres hermanos, de diferentes edades, fue la segunda apuesta de los de Lara Coello, con la música o los dibujos que les gusta a cada uno. Hicieron participar a todo el público, no solo a su afición, para poder descifrar lo que el más pequeño de los tres necesitaba. Lo mejor, al final, es que Los tres mosqueteros permanezcan juntos, como los tres colores de la bandera canaria.

Pita Pitos empezó su repertorio jugando al ¿Quién es quién? La intención, conseguida, era criticar la "sanidad penosa" que tienen que soportar niños y grandes, la telebasura que no pueden ver en horario infantil o los deportes minoritarios a los que las administraciones no subvencionan ni hacen caso. Musicalmente sin errores y con un gran montaje sobre el escenario acabaron su tema pensando en su futuro, lo más importante para ellos.

En su segunda letra, ¿Sabes más que un niño de Primaria? involucraron al jurado como si fueran sus profesores. Para hacer sus exámenes, "un boli Bic" para escribir y no para revender entradas a través de internet. Interpretaron una ristra de gastos que tienen que afrontar las familias en material escolar, muchas veces más que el sueldo; una redacción por entregar donde se detalla lo descuidada que está la ciudad; y, ya para ir acabando, el poco respeto por la naturaleza. Su director, Alejandro Lorenzo, pidió disculpas al final de su actuación, donde solo restaban 51 segundos, por no tener tiempo para cantar su despedida.

Distraídos cerró la noche con nivel. Empezaron con su espectacular presentación haciendo un homenaje a los que trabajan durante todo el año por el Carnaval. En su primer tema contaron la historia de las mochilas que llevan clase todos los días, con el horario incluido y con una retahíla para protestar por no tener tiempo para estudiar. La discapacidad fue otra de sus reivindicaciones, donde no dejaron de mencionar a los niños ciegos que no tienen libros para poder aprender en el colegio o la falta de centros adaptados a las personas con dificultades de movilidad.

En su segunda canción se van de compras, a pesar de que pensaban que estarían jugando. En esta letra sacaron el humor a relucir acompañando a su abuela al supermercado. La buena parodia, característica habitual de Distraídos, salió a relucir otro año más.

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