22 de noviembre de 2017
22.11.2017

Dispuestos para una nueva misión

Los últimos soldados de la Brigada Canarias XVI desplegada en la 'Blue Line' del Líbano regresaron ayer a las Islas tras seis meses fuera de sus hogares y alejados de sus familiares

22.11.2017 | 00:58
Llegada de 263 efectivos de la Brigada Canarias XVI de su misión en Líbano
Dispuestos para una nueva misión

Ya están todos el casa. Ayer a las 06.20 horas de la mañana llegaban al aeropuerto de Gran Canaria los últimos 263 soldados canarios, que los 600 que componían la Brigada Canarias XVI, que durante seis meses estuvieron en misión de paz en el Líbano bajo mando de las Naciones Unidas. A partir de ahora les espera un larga temporada de descanso antes de regresar a los cuarteles. En el horizonte, eso sí muy largo, la idea de volver a cumplir con su deber fuera de nuestras fronteras. En unos años, un máximo de cuatro, aseguró en general Venancio Aguado, se desplegarán en otro escenario internacional.

"No tengo ninguna duda de que en un plazo máximo de cuatro años la Brigada Canarias XVI volverá a estar desplegada en otro escenario". El general al frente del contingente desplazado al Líbano, Venancio Aguado, confirmaba así ayer el buen hacer de las tropas isleñas en las misiones internacionales, a la llegada al aeropuerto de Gran Canaria de los últimos 263 soldados, de un total de 600, que conformaron el contingente desplegado en la Blue Line. "Esta misión ha supuesto para Canarias estar al frente de un cometido internacional, revisando en este caso la resolución 1701 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y llevar a cabo las actividades encomendadas por Naciones Unidas", explicó Aguado.

Confirmó la previsión de misiones futuras, aunque no concretó ni fecha ni lugar. "Somos ocho brigadas en el Ejército español y nuestra misión es realizar los cometidos operativos que tengamos asignados. No tengo ninguna duda de que la Brigada Canarias volverá a asumir misiones internacionales", subrayó.

No obstante, descartó confirmar la asistencia a Irak en su próxima misión, como algunos soldados del contingente que regresaron a la Isla la semana pasada manifestaron como posible destino. "Los despliegues se analizan en detalle y dependiendo del conjunto y todas las posibilidades que ofrezcan los escenarios específicos se tomará una decisión con tiempo suficiente para la preparación".

El general Aguado fue ayer casi el último en salir del área de llegadas del aeródromo de Gando. A las 6:20 horas de la mañana de ayer pusieron pie en la Isla los últimos que abandonaron Oriente Medio. Centenares de familiares se agolpaban en la Terminal 2 de llegadas para recibir a sus seres queridos después de seis meses de espera. El júbilo y la emoción imperó en la recepción de estos héroes.

Han pasado nueve días desde que comenzara la llegada de los 600 efectivos que conformaban la Brigada Canarias XVI emplazados en la frontera de Israel y el Líbano. Para ello se dispuso de tres tandas de recepción de los soldados. En ésta última la espera fue un "poquito más larga, pero ya están aquí", se escuchaba entre madres, padres, esposas e hijos a los que los minutos finales se les iba convirtiendo en horas.

Para recibirlos no dejaron de ondear durante la espera banderas nacionales y canarias, el techo del hall se inundó de numerosos sopladeras con forma de corazones y cada esquina estaba copada por alguna pancarta con mensajes de cariño. "Bienvenido a casa papi" fue el que más abundó.

Muchos de los que soltaron lágrimas ayer eran los padres que tuvieron que partir a esta misión hace medio año y que hoy tenían la oportunidad de reencontrarse con sus hijos, o incluso verlos por primera vez, ya que sus parejas se encontraban en estado de gestación cuando emprendieron el viaje. Estos últimos fueron los que más emoción transmitían al ver a sus bebés y poder estrecharlos entre sus brazos, tras pasar tanto tiempo limitados a contemplarlos a través de la pantalla del móvil o un ordenador.

No faltaron momentos emocionantes. Como el vivido por la madre del soldado Suárez. La mujer casi lloraba a moco tendido ante la desesperación de no ver salir a su hijo por la puerta que separa la cinta de recogida de equipaje de la sala de espera, y ya gritaba "¡quiero que salga ya1", cuando se obró el milagro y el rotoño, vestido con uniforme de campaña, se apareció ante sus ojos.

A partir de ahora, los soldados inciarán su periodo de descanso, que sumado a las vacaciones que les corresponden, alargarán su vuelta al cuartel hasta marzo del próximo año.

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