De vuelta a casa

Miles de personas, junto a los distintos grupos de bailarines, acompañan a la imagen de la patrona de El Hierro, la Virgen de Los Reyes, de regreso al Santuario de La Dehesa

05.08.2017 | 23:08
La procesión y la misa celebradas ayer.

Con la Venia del grupo de bailarines de Valverde, poco antes de las cinco de la mañana de ayer se iniciaba la Subida de la Virgen de Los Reyes desde la parroquia de la Concepción hasta el Santuario de la Dehesa.

La misa, antes de comenzar el retorno de la imagen a su morada habitual, estuvo presidida por el vicario general, Antonio Pérez, en un templo lleno de devotos. Pérez, recordando lo escuchado en un acontecimiento similar, señalaba que venimos a "despedir a la que no se va", puesto que la Virgen María y su divino hijo siempre están, siempre van con nosotros por los caminos de la vida. Aún así necesitamos, como seres humanos, que acontecimientos extraordinarios como el de la Bajada, nos lo recuerden", señaló. "Una extraña despedida, puesto que no se puede decir adiós a quien no se marcha. Cambia su residencia provisional por la habitual, pero se queda siempre".

"La hemos acompañado, ofreciéndole lo mejor de nosotros, por parroquias, pueblos y barrios. Qué hermoso sueño cada cuatro años, se nos contaba estos días, es la Bajada de la Virgen de los Reyes". Su cercanía ha llenado nuestro corazón de emociones, recuerdos, rostros presentes o ausentes; de expresiones de identidad, cultura y fe", aseveró el sacerdote.

Pérez invitaba a todos a dar gracias y a considerar los frutos que dejaba en cada uno y en la isla en general esta cita con la patrona herreña. "Para la vida pastoral de la iglesia en El Hierro, esta Bajada ha querido ser una oportunidad misionera que nos ayudara a crecer en nuestra amistad y en nuestra fe". Un signo elocuente de que esto fuera o no así es lo que nos recuerda el papa Francisco, es la alegría, puesto que "la alegría del evangelio llena la vida entera de los que se dejan encontrar por Jesús" y la Virgen es un "medio". Mejor una persona privilegiada para dejarnos encontrar por su Hijo y experimentar esa alegría y paz que nos lleva a crecer como ciudadanos y como cristianos, explicó.

La imagen de la Patrona, acompañada por una gran cantidad de devotos, recorrió las calles de la Villa camino de la Cueva de Lemus, lugar emblemático vinculado al primer traslado de la Virgen a la capital herreña en 1614 y, actualmente, con los primeros momentos de la Subida.

Allí tuvo lugar la "despedida oficial" de la Virgen. En este sentido, le fue devuelto el bastón de mando al alcalde Daniel Morales, para proseguir la Subida camino de la Dehesa donde se llegó a última hora de la tarde.

La Comisión Mixta Bajada de La Virgen informó que la "entrega en las rayas" entre los distintos pueblos, representados por sus grupos de bailarines de La Virgen, se inició con la Raya de Tejegüete, sobre las 08:40 horas, cuando Valverde entregó a El Norte; mientras que los pueblos de El Norte entregaron a San Andrés en la Raya de Las Cuatro Esquinas, sobre las 09:15 horas.

Tras el primer descanso de la jornada para el desayuno, la Virgen salió de Las Cuatro Esquinas a las 10:00 horas. Una hora más tarde, el pueblo de Isora relevó a San Andrés en la raya de La Cruz de El Niño; para luego entregársela a El Pinar en la Raya de La Mareta.

El Pinar entregó a El Golfo en la Raya de La Llanía a las 12:50 horas y volvió a manos del pueblo piñero en la Raya de El Cepón, a las 13:55 horas.

El descanso de dos horas aproximadamente para el almuerzo se produjo en La Cruz de Los Reyes.

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