Análisis Mirando a África

El levantamiento de la torre de Santa Cruz de la Mar Pequeña (II)

10.07.2016 | 03:52

La semana anterior les conté cómo se levantó la torre de Santa Cruz de la Mar Pequeña por orden de los Reyes Católicos en la costa africana vecina a la isla de Fuerteventura.

La torre fue testigo de episodios de gran importancia histórica que no puedo detallar en estas breveslíneas. Además del rutinario intercambio pacífico de productos con los habitantes de aquella zona africana, la torre fue protagonista en las disputas navales entre Alonso de Lugo y su familia política lanzaroteña en 1498, y vio pasar las fracasadas expediciones del gobernador tinerfeño al interior del continente entre 1500 y 1502, servicios por los que se le otorgó el título de Adelantado en 1503. También estuvo allí el sucesor de Fajardo, el gobernador Lope Sánchez de Valenzuela, que concertó en 1499 la sumisión de las principales tribus asentadas al norte de la torre, en lo que se conocía como el reino de la Bu-Tata.

En los primeros años del siglo XVI, la función comercial de la torre continuó sin problemas. A Valenzuela le sucedieron como gobernadores de Gran Canaria Antonio de Torres, Alonso Escudero y Lope de Sosa. Éste último tomó posesión de su gobernación en enero de 1505y, con ella, la alcaidía de la torre de Mar Pequeña, que desempeñaban al mismo tiempo los gobernadores de Gran Canaria.

Las cabalgatas

Desde 1499, los Reyes Católicos prohibieron las cabalgadas en suelo africano. Esta decisión era coherente con el asentamiento de Mar Pequeña, ya que la existencia de cabalgadas difícilmente propiciaría un comercio pacífico en torno a la torre. Las quejas de los vecinos canarios, que perdían una importante fuente de ingresos, no dejaron de oírse en la Corte. En noviembre de 1505, tal vez por la muerte de la reina Isabel, el Consejo Real cambió de parecer, volviendo a permitir las cabalgadas en África. Desde 1506, comenzaron a realizarse este tipo de expediciones sin interrupción, tanto desde Gran Canaria como desde Tenerife, provocando con ello la alteración de la situación anterior. Además, por el Tratado de Sintra, en 1509, Portugal acaparaba todo el territorio africano, quedando para Castilla únicamente la fortaleza de Mar Pequeña. Esta cortapisa a la influencia política castellana en la zona, provocó que los intereses de los pobladores canarios se centraran en el comercio en la torre y el saqueo en el resto del territorio. Coincidió este cambio de status quo con el auge de un movimiento político religioso afín al sufismo en las localidades al norte de la torre. Con el acceso al poder de nuevos líderes enemigos de los europeos, la torre se convirtió en un objetivo claro para su Guerra Santa. Portugueses y castellanos tuvieron que enfrentarse a las tribus bereberes unidas bajo un Jerife, un líder religioso. La torre de Santa Cruz no se vio amenazada hasta julio de 1517, fecha en la que comenzó un asalto en toda regla contra ella. Después de varios combates, la superioridad numérica de los africanos venció la resistencia de la guarnición y la torre fue tomada e incendiada y sus ocupantes reducidos a cautiverio.

Se aprestaron dos expediciones para retomar la torre. Se adelantó por unos días la de Fernán Darias de Saavedra, perteneciente a la casa de los señores de las islas de Lanzarote y Fuerteventura Herrera-Peraza. Saavedra desembarcó sin oposición y comenzó a reconstruir la torre. Fue cercado por los atacantes bereberes pero supo resistir el asedio hasta que llegó la segunda expedición, enviada por el gobernador de Gran Canaria Lope de Sosa. El grueso del ejército bereber ya se había marchado, por lo que los castellanos pudieron defender su posición y mantener su presencia en la torresin que el Jerife, que se había desplazado de nuevo al norte, quisiera volver a Mar Pequeña a plantear oposición.

Saavedra se mantuvo en posesión de la torre, sin que el gobernador Sosa pudiera desplazarlo, hasta que no se le pagaron todos los gastos que invirtió en su reconstrucción, en 1519, dos años después.

La próxima semana contaré los últimos años de la torre y cómo cayó en el olvido.

stylename="050_FIR_opi_02">gambin@bmgafrica.com

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