Elecciones Generales 2016

A las urnas con el bañador puesto

Muchos vecinos acuden a votar antes de irse a la playa y pocos se presentan con la papeleta preparada desde su casa

27.06.2016 | 01:23
A las urnas con el bañador puesto
A las urnas con el bañador puesto

Lo de ir a votar a muchos ya les suena. Han pasado tan sólo seis meses desde que miles de canarios ayudaban a decidir el futuro político de España. Ayer, de nuevo, muchos se animaron a participar en la fiesta de la democracia, con las mismas ganas de ejercer su derecho al voto pero con el deseo de que esta vez sí que sirva para algo. La principal diferencia con respecto a diciembre estuvo en la ropa. Pocos fueron los que se dejaron el bañador en casa. Había que aprovechar el domingo no sin antes pasar a votar.

Desde primera hora de la mañana las oficinas descentralizadas que el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife tiene en Ofra fueron un ir y venir de vecinos. Algunos venían con el trabajo hecho de casa, con el sobre preparado y listo para votar. Otros preguntaban dónde les tocaba, a pesar de que la mayoría recibió en su casa "la hojita" en la que ponía exactamente la mesa en la que tenían que presentarse documentados para poder meter su voto en la urna. Solo en estas dependencias había 16 mesas, lo que llevó a muchos vecinos a no saber dónde tenían que dejar su voto.

Hubo varias anécdotas a lo largo del día que hicieron la jornada algo más llevadera. Algunos se dejaron el DNI en casa y tuvieron que ir a por él y otros llevaron el de sus familiares para votar por ellos algo que, obviamente, no se puede hacer.

La cafetería llena de gente sirvió casi tantos cafés como botellas de agua. El calor no dio tregua por lo que pararse a tomar un refrigerio fue una opción por la que muchos se decantaron antes de dirigirse a los informadores que les ayudaban con sus teléfonos móviles a buscar su mesa. Estos últimos no pararon durante todo el día aunque más de uno no sabían que tenían esta posibilidad y preguntaban en cada una de las mesas si estaba su apellido.

Candelaria Ramos ha votado en todas las elecciones en las que ha podido participar desde que tiene 18 años. "Y ya han pasado unas cuantas décadas de eso", bromeó. "Esto de hacer tantas elecciones es gastar dinero por gastar, sólo porque no han querido ponerse de acuerdo", argumentó antes de entrar a dejar su papeleta en la urna. "Yo sólo espero que ahora sí lo hagan porque ya cansan todos los partidos, del primero al último", sentenció.

Ana María de la Rosa prefirió coger su voto directamente en una de las cabinas habilitadas. "A mi eso de traer el voto desde casa no me gusta. Prefiero cogerlo aquí, meterme para que sea secreto, aunque todos los que me conocen saben lo que voto", subrayó. Además, en su opinión, "no tiene sentido gastar tanto dinero en propaganda, porque la mayoría acaba en la basura", valoró.

Acudir hasta la mesa con los niños y que más de uno depositara su voto dentro de la urna fue también una práctica habitual. A Carmen Pérez "le encanta". "Es una manera para que aprendan que lo de votar es muy importante y hay que dar ejemplo para que lo vean como algo normal cuando sean grandes", confesó. Una postura similar tuvo Arturo Herrera quien acudió también con sus hijos aunque un poco más grandes. "En las próximas podrán votar así que vienen para ver como es", apuntó. "Ya les dije eso mismo en diciembre, que votarían en las siguientes elecciones, pero no pensaba que las siguientes fueran tan pronto porque no se iba a formar Gobierno", exclamó.

Aunque el barrio de Ofra es grande son muchos los que se conocen y los corrillos eran habituales. La mayoría se ponía al día con sus respectivas vidas aunque también aprovecharon el encuentro para hablar del tema del día y de si esta vez habrá suerte y saldrá algún vencedor claro. Otros, según votaban, guardaban la cartera en el bolso para ir corriendo al coche e irse directos a la playa. "Hace un día demasiado bueno como para irse a casa", propuso José Manuel Cabrera quien no llevó el bañador puesto pero sí pensaba ir a buscar a sus padres para invitarlos a almorzar. Muchos, la mayoría, aprovechó lo que restó de domingo para disfrutar de un día de playa.

Incógnita

Aunque los que sí votan lo hacen pensando que es un derecho que tienen que ejercer otros lo ven como una obligación. "Al final vengo a votar, pero sé que nos van a robar igual, esté quien esté y sea del color que sea; la única diferencia es que nos roben los de siempre o que nos roben unos que entren ahora", comentó Olga Pestano. "Me da miedo pensar que si en seis meses no han sido capaces de ponerse de acuerdo puede que ahora tampoco lo hagan y ya sentiría, más todavía, que nos toman el pelo como quieren", añadió.

Pedro Morales no sabe ni el nombre del cabeza de lista del partido al que ha votado. "Yo prefiero no votar a las personas y sí votar por mis ideales, por lo que creo que es mejor para España. Si piensas en que nos van a acabar robando no vienes", concluyó.

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