Armas, consejero herreño, condenado por agredir a su hermana por un aguacatero

El responsable de Infraestructuras, Obras y Carreteras del Cabildo debe pagar una multa, indemnizar a la víctima y asumir el coste de la atención sanitaria

06.06.2016 | 12:17
Luciano Armas.

El consejero de Infraestructuras, Mantenimiento, Obras y Carreteras en el Cabildo de El Hierro, Luciano Eutimio Armas Morales (Nueva Canarias), ha sido condenado en sentencia firme por un delito leve de lesiones a pagar una multa durante dos meses a razón de 10 euros diarios, así como indemnizar a la víctima, que es su hermana, en la cantidad de 942,40 euros y asumir el coste de las facturas derivadas de la atención sanitaria prestada por el Servicio Canario de Salud por las lesiones sufridas.

Según la sentencia, a la que ha tenido acceso la opinión de tenerife, los jueces atienden en su totalidad lo que reclamaban los denunciantes M. E. A. M. y su marido, J. A. Z., ambos representados por el abogado tinerfeño Alfonso Delgado Rodríguez.

Los hechos que fueron enjuiciados se remontan a verano del año pasado. El 26 de julio de 2015, sobre las 22:00 horas, el matrimonio denunciante se encontraba en la vivienda de la madre de la víctima, en el término municipal de Frontera. Cuando la pareja fue a abandonar la casa se encontró con Luciano Armas Morales, hermano de M. E. A. M., que les estaba esperando en las inmediaciones con un palo en las manos. Al verlos, el hoy condenado realizó diversas amenazas como: "Te voy a matar, te voy a rajar la cabeza. No vuelvas más por aquí porque te rajo la cabeza. Has deshonrado el honor de mi padre por cortar el aguacatero del patio". Ante esta actitud violenta, el matrimonio optó por meterse de nuevo en la casa y aguardar a que llegara la Guardia Civil.

Pese a que los denunciantes mantuvieron ante el Juzgado esta versión, el juez sustituto del Juzgado de Instrucción número 1 de Valverde, consideró que no habían pruebas suficientes que acreditaran estos hechos.

Sin embargo, cinco días después de este altercado, el 31 de julio y sobre las 21:50 horas, M. E. A. M. se encontraba de nuevo en casa de su madre cuando se produjo una discusión entre ésta y su hermano Luciano, de tal manera que en transcurso de la acalorada conversación, Luciano Armas empujó a su hermana con tal violencia que la hizo caer no sin antes haberse golpeado la cabeza contra la pared.

Fruto de esta agresión, la hermana de Luciano Armas sufrió "hematoma occipital extenso por contusión (caída hacia atrás)", como señala el parte médico, que sirvió en el juicio para corroborar la declaración dada por la víctima de cómo se produjeron los hechos aquel 31 de julio y rechazar la versión que ofreció en el plenario el acusado. Ese parte de lesiones refiere un "edema craneal en la zona occipitoparietal izquierda con erosión superficial, hematoma a nivel cervical desde el borde del cuero cabelludo hasta ocho traveses de dedo por debajo y de lado a lado de la nuca (...) hematoma y edema en antebrazo izquierdo". Un informe forense realizado con posterioridad a este parte médico ratificó que el diagnóstico se ajustaba a las lesiones que presentaba la víctima.

El golpe que sufrió la mujer al ser empujada por su hermano le hizo perder la consciencia y sufrió cervicalgia, además de los hematomas y dolor por el golpe. Para que las lesiones sanaran, la víctima no precisó tratamiento médico o quirúrgico, tardando un mes en recuperarse de las lesiones. Según declaró el acusado, en el transcurso de la discusión habría sido su hermana la que se encaró y le atacó y mantuvo que fruto de la inercia del ataque, ella se habría resbalado hacia atrás. No obstante y por las pruebas presentadas, de ser cierta la versión ofrecida por Luciano Armas, "la denunciante se hubiera caído hacia adelante, no hacia atrás". 

Dicha sentencia, dictada en diciembre del año pasado y que le condenaba a 600 euros de multa y a una indemnización de 942,40 euros para la víctima así como sufragar los gastos derivados de la atención sanitaria prestada por el Servicio Canario de Salud, fue recurrida en apelación a la Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife. 

El caso recayó en la Sección Quinta de la Audiencia Provincial quien ratificó en todos los términos la sentencia impuesta por el Juzgado herreño, aunque en referencia a las amenazas que señalaban los denunciantes que se habrían producido días antes de la agresión, los magistrados de la Audiencia señalan que el juzgador atendiendo a la presunción de inocencia y la falta de pruebas objetivas ya que solo se cuenta con las declaraciones de los implicados, hizo prevaler el principio de inmediación. No obstante, los magistrados señalan que pese a que "no se haya dado por probado el delito de amenazas, ello no quiere decir que no acaecieran los hechos" como denunció la víctima. La representación letrada de Luciano Armas esgrimió en su escrito de apelación la falta de pruebas y sostuvo el principio de in dubio pro reo, que fue desestimada también por el tribunal provincial.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine