El 31% de los electores canarios decide su voto durante la campaña

El nuevo escenario político eleva diez puntos porcentuales desde 2011 el número de ciudadanos que retrasa hasta el último día el sentido de su sufragio

18.05.2016 | 12:21

La efervescencia política de los últimos años eleva la implicación y el interés de los ciudadanos por la actualidad y la situación del país, y multiplica sus dudas sobre las posibles alternativas de poder a las que confiar la búsqueda de soluciones. La crisis parcial del bipartidismo encarnado en las dos grandes formaciones dominantes desde de la Transición, el PSOE y el PP, por la aparición de dos partidos alternativos, Podemos y Ciudadanos, ha socavado en parte la sociología política española y da pie a nuevos comportamientos electorales. En Canarias, donde además dos formaciones nacionalistas –CC y NC– complementa la oferta electoral, también se ha abierto el campo de juego e incrementa la incertidumbre sobre los electores a la hora de decidir su voto.

A las puertas de unas nuevas elecciones, el 26 de junio, en busca de un Gobierno para España, y en medio de un debate para recortar los gastos de campaña, los analistas y sociólogos constatan que el escenario sigue en las mismas claves que marcaron las citas con las urnas de los dos últimos años, consecuencia de la crisis económica, el malestar social y los movimientos de calle representados por el fenómeno 15-M. Política y electoralmente todo ello se concretó en la aparición de Podemos en las elecciones autonómicas del 2014, y el salto de Ciudadanos desde su Cataluña natal a las elecciones andaluzas del 2015. Ambas formaciones confirmaron luego que habían llegado para quedarse y entraron con fuerzas en sus primeras comparecencias en las elecciones autonómicas y locales de mayo del año pasado, y en las generales del 20 de diciembre. Ha aumentado por tanto la oferta así como la importancia de las campañas electorales, tiempo durante el que cada vez más ciudadanos determinan el color político de la papeleta que deposita en la urna.

Así lo evidencia un reciente estudio realizado en Canarias por el instituto demoscópico Técnicos en Socioanálisis que dirige Juan del Río, en el que se constata cómo tanto en las Islas como en el conjunto del Estado se ha retrasado el momento de decidir el voto. En concreto, en las elecciones autonómicas y locales de hace un año, hasta un 31% de los votantes canarios despejaron sus dudas al respecto durante la campaña electoral, y de entre ellos casi la mitad, el 14,8 %, durante la última semana, y el 7,6 % el mismo día de las elecciones. El otro 8,5% de electores decidió su voto durante la primera semana de campaña. En sentido contrario, el 68 % de ellos lo tenía decidido bastante tiempo antes de la campaña.

En el mismo estudio se señala que, en el conjunto del Estado, el número de electores que decidió el voto en durante la campaña en las elecciones generales de diciembre fue incluso superior, de un 34,6 %, y el de que lo hizo el mismo día de las elecciones se elevó prácticamente al 19 %.

Más volatilidad

Según el autor del estudio, estos porcentajes estatales son aplicables a Canarias para esas elecciones generales, lo que indicaría un incremento considerable de la indecisión respecto a sólo siete meses antes. Así, en las autonómicas de 2011, sólo el 21 % , diez puntos menos que en 2015, decidió el voto durante la campaña, mientras que en las generales de ese mismo año lo hizo el 28,2%, es decir, 6,4 menos que en las generales de 2011. En relación con las candidaturas, el estudio señala que se ha incrementado las dudas la opción del voto en las Islas. Mientras en las autonómicas de 2011 un 6 % dudó entre varios partidos o coaliciones, en las de 2015 lo hizo el 14,3%. En España para el 20-D, esas dudas se elevaron hasta el 20 %.

"Desde las elecciones europeas del 2014, las campañas electorales influyen más porque hay más oferta electoral, hay más volatilidad, más dudas y una mayor implicación y movilización de los jóvenes", señala Juan del Río. "Esto no se había visto nunca", insiste, sugiriendo que la que empezará en unas semanas será dura y competitiva y, pese a ser una repetición de las elecciones, puede reproducirse este nivel de volatilidad en la intención de voto y de incertidumbre y duda en su expresión final en la urna. El estudio de Técnicos en Socioanálisis señala que "la indecisión y posible influencia de la campaña está directamente relacionado con la edad" y que entre los votantes de 18 y 24 años, los que decidieron su voto en los últimos quince días antes del 20-D suponen un porcentaje muy superior al de otras franjas de edad. El análisis constata que las dudas en este sentido van decreciendo con los años.

Debate mediático

La influencia de las campaña y el comportamiento del electorado sobre el momento en el que decide el voto no parece tener relación directa con el interés que en él haya podido despertar la actividad de las candidaturas durante esos quince días previos a la cita con las urnas. Todo parece indicar que son elementos circunstanciales y ajenos a las estrategias o mensajes de los partidos en cada momento los que decantan las decisiones. Es el debate social y mediático el que hace reaccionar. Es lo que se desprende del estudio de Del Río, en el que se señala que la anterior campaña electoral de las autonómicas y locales del 2015, sólo un tercio de los electores siguió con verdadero interés la campaña (35,2%), mientras que un 55,5% la siguió con poco o muy poco interés. En las generales del 20-D, sin embargo, "la campaña fue seguida con interés por más de la mitad de la población (50,8%), la cifra más elevada de todas las series consultadas", señala el estudio.

Por otra parte, se asegura que el 12,4 % tuvo en cuenta los resultados de las encuestas electorales a la hora de decidir si votaba o no, y que el 9 % las consideró en su decisión final de voto. También que un 69 % afirma que tenía decidido votar, un 13,5 abtenerse y otro 3% votar en blanco. Estos datos demuestran, según Del Río, que los canarios (y en general el electorado español) acuden a las urnas en una menor medida de lo que declaran porque en las elecciones autonómicas la abstención alcanzó realmente del 41 % frente al 19.8 declarado en la encuesta.
Del Río considera que la situación a mes y medio de las nuevas elecciones es muy similar a la que se daba antes del 20-D en relación con las dudas de los electores, y que los resultados tampoco ofrecerán grandes novedades pese al acuerdo de coalición entre Podemos e IU, cuyos escaños extra van a quitárselos por los restos sobre todo del PP y Ciudadanos, y menos al PSOE, tanto en Canarias como en el conjunto del Estado. No descarta en todo caso el llamado sorpasso en votos de la coalición de izquierdas al PSOE, pero con mayoría de escaños para los socialistas.

Asegura que la volatilidad de la intención de voto sigue siendo muy fuerte y que se mantiene una dinámica de "acción-reacción" entre distintas tendencias políticas. Cree que puede haber una mayor abstención, pero que en definitiva se mantendrá un empate técnico entre los dos bloques ideológicos de izquierda/derecha y que el escenario de negociaciones del post 26-J será idéntico al de hace casi cinco meses.

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