Abrazos y muchas lágrimas en el 802

El Escuadrón se reúne para darse ánimos y seguir adelante con sus misiones

31.10.2015 | 02:20
Velas encendidas y cartas de cariño.

Todo el 802 Escuadrón se reunió ayer para arengarse mutuamente, darse ánimos y abrazos. Las frases más escuchadas fueron: "¡Venga que la gente llore!", "¡hay que ponerse las pilas!", "¡esto no se puede parar!" Pilotos, rescatadores, mecánicos, sanitarios... Toda la unidad era una piña. Ese fue el ambiente que se respiró ayer en las instalaciones de esta emblemática unidad del Ejército del Aire, ubicada en la base aérea de Gando, y que ha visto perder en 19 meses a siete de sus integrantes, tres de ellos –José Morales, Saúl López y Jhonander Ojeda– los ocupantes del helicóptero cuyos cuerpos fueron hallados el jueves en la cabina de la aeronave, hundida en el mar a 70 kilómetros del Sahara Occidental.

"Tenemos que continuar adelante. Las actividades no se pueden dejar de realizar. Todavía tenemos un helicóptero en Dajla (antigua Villa Cisneros, en el Sahara Occidental) y además hay que tener en cuenta que si alguien requiere de nuestros servicios tenemos que estar en el aire". Así se manifestó uno de los miembros del 802 Escuadrón de las Fuerzas Aéreas del Ejército del Aire, que no pudo reprimir en un momento determinado las lágrimas.

"Nos sentimos orgullosos de haber tenido a gente como José Morales, Saúl López y Jhonander Ojeda en el SAR. Es más, tenemos constancia de que el ejemplo de este último que, pudiendo dejar de volar, en cuanto tuvo la oportunidad pidió el alta, ha sido tomada por algunas unidades militares para que sirva de modelo entre sus soldados", añadió.

No obstante, la prioridad ha sido atender a las familias de las víctimas. "El ministro se acerca coge a uno, se va con él, vuelve, pasa, charla con otro, se sienta con la otra familia... Está transmitiendo mucha cercanía. Hay una espera dulce. Ahora estamos con los ensayos para las honras fúnebres y para cubrir la guardia de honor", contó este militar que atesora muchos años de experiencia sobre sus espaldas y cientos de salvamentos.

Saben que la llegada de los cuerpos se producirá casi con toda seguridad mañana y es hasta probable que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, se desplace a la base aérea de Gando.

De lo que no cabe duda es de que este golpe ha supuesto un nuevo mazazo para los miembros del 802 Escuadrón del SAR. El teniente coronel jefe Fernando Rubín Maté está dando ánimos a su gente de manera constante. Para ello se apoya en sus tres comandantes. Ya le tocó la ocasión anterior cuando tomó el mando y hacía escasas fechas que se había producido el otro accidente donde fallecieron el capitán Daniel Pena Valiño, los tenientes Carmen Ortega Cortés y Sebastián Galván, y el mecánico sargento Carlos Caramanzana Álvarez.
Muestras de solidaridad

Pero tal vez hayan sido los numerosos mensajes recibidos de anónimos conocedores de la labor del SAR en Canarias y de algunas personas a las que rescataron, los que mejor sabor de boca hayan dejado. En la noche del jueves, varias de estas personas comenzaron a colocar cirios encendidos, flores y poemas. Uno llamaba la atención. Estaba firmado por María del Pino y decía: "Hasta la próxima mis héroes, las mejores personas del mundo. Nos volveremos a encontrar. Ahora nos cuidaréis desde el cielo. Adiós mis ángeles rescatadores. Dejaréis una gran vacío en nuestros corazones. Ahora estáis bien acompañados. Os mando todo mi apoyo SAR 802".

Otra de las personas que mostró su apoyo a los militares fue la italiana Eleonora de Sabata, una naturalista famosa por sus reportajes en National Geographic. Esta mujer fue rescatada el 22 de diciembre del año 2000 con un tiempo infernal en pleno océano Atlántico al hundirse la embarcación en la que navegaba. Quiso unirse al dolor del 802 Escuadrón desde Italia.

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