D. E. TORRES
SANTA CRUZ DE TENERIFE
El Ejecutivo de Canarias informará negativamente al Ministerio de Industria y Energía sobre la autorización de las prospecciones petrolíferas frente a las costas de Lanzarote y Fuerteventura. La razón es que el Gobierno rechaza la competencia del Estado en aguas isleñas y la reclama para la Comunidad Autónoma.
En este sentido, por acuerdo del Consejo de Gobierno en abril de 2008 Canarias interpuso un recurso de inconstitucionalidad contra la Ley de Hidrocarburos de julio de 2007, que el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero promovió para adaptar la norma de 1998 a una directiva del Parlamento y del Consejo Europeo.
La ley, en el artículo 3.2 b, establece que corresponde al Estado "otorgar autorizaciones de exploración, permisos de investigación y concesiones de explotación en las zonas de subsuelo marino". Una potestad rechazada de forma frontal por el Pacto que entonces formaban CC y PP, y en el que el actual ministro José Manuel Soria ocupaba el cargo de vicepresidente.
El Ejecutivo regional, que hoy en el Consejo que celebra en Las Palmas de Gran Canaria se pronunciará acerca del plazo de 10 días de audiencia dado por Soria a las instituciones canarias, considera que la reactivación de la autorización a Repsol debería quedar en suspenso en tanto el Tribunal Constitucional no se pronuncie.
De la misma forma, fuentes del Ejecutivo autónomo plantean que el permiso que se quiere conceder a la petrolera para explorar 616.060 hectáreas a poco más de 35 kilómetros de Fuerteventura, estaría en el aire mientras no exista un acuerdo con Marruecos sobre la mediana.
Premura
Las mismas fuentes calificaron ayer de "auténtica provocación" la premura con la que desde el Ministerio se ha exigido al Ejecutivo y a los dos cabildos de las islas afectadas (Lanzarote y Fuerteventura) que aleguen sobre las prospecciones.
Después de recibir el informe el pasado martes, entienden que es prácticamente imposible estudiar el expediente en sólo 10 días naturales.
Un expediente complejo, dicen, no sólo por la materia a estudiar sino en las formas. Apuntan que este es un asunto transcendente que supone un cambio del mo delo económico de las Islas y que, por lo tanto, requiere de tranquilidad y sensatez para tomar una determinación.