A. HERRERO / D. MILLET
LA LAGUNA
Los 14 detenidos el pasado martes por la operación policial puesta en marcha el pasado mes de noviembre por el titular del juzgado número uno de La Laguna, César Romero Pamparacuatro, comenzaron ayer tarde a prestar declaración en la sede judicial. Se trata del abogado Evaristo González Reyes, otro letrado y una docena de empresarios relacionados con el ocio nocturno del municipio.
De estos 14 detenidos, cuatro fueron trasladados ayer por la tarde de la comisaría de la calle Nava y Grimón hasta las dependencias del juzgado de instrucción número uno en la calle 6 de diciembre. Según fuentes policiales consultadas por este diario, uno de ellos sería el propio González Reyes, así como dos varones y una mujer, ésta puesta en libertad sobre las 22:10 horas.
El juez Pamparacuatro investiga una presunta trama que estaría dirigida por Evaristo González y a la que se acusa de supuesta estafa, falsificación de documentos, fraude a Hacienda, blanqueo de capitales y otros delitos contra la Seguridad Social. Algunas de las denuncias contra González datan de los años ochenta y tienen que ver también con el negocio del juego y las máquinas tragaperras.
A raíz de una de estas denuncias, la comisaría provincial elevó un informe en el que detalla que entre 1986 y 1994, le fueron incoados a Evaristo González un total de 42 expedientes sancionadores por faltas graves y muy graves a la normativa sobre el juego, además de imponérsele una sanción de 30.000 euros.
También se relaciona a este abogado, cuyo despacho se encuentra en el entorno de la plaza de La Milagrosa, con algunos de los pubs y discotecas más conocidos de la ciudad de Los Adelantados. Fuentes próximas a la investigación señalan que González fue propietario o asesoró a las sociedades que constituyeron Kapitel, Palco y Mónaco. Asimismo, se investiga sus actividades en representación de otros bares, restaurantes y cafeterías del municipio, como la Tasca Lagunera, Cafetería Habana, Royal, Hespérides y el bar San Cristóbal.
Los agentes han practicado registros en la oficina del letrado y tres casas de su propiedad, en una de las cuales encontraron una flota de vehículos de alta gama, también a nombre del letrado, entre los que se encuentran cuatro Jaguar (tres clásicos y uno deportivo), un Rolls Royce y un todoterreno BMW.
Uno de los denunciantes personados en la causa, bajo secreto de sumario, manifestó a la Policía haber perdido alrededor de seis millones de euros como consecuencia de las supuestas irregularidades cometidas por Evaristo González cuando lo asesoró a la hora de gestionar varias empresas de máquinas tragaperras de toda la Isla.
Según ésta y otras denuncias, se atribuye a la trama de este letrado irregularidades en la obtención de licencias para la apertura de negocios, la utilización de sociedades para el blanqueo de capitales y la creación de empresas ficticias que cobraban subvenciones públicas sin tener la actividad para la que fueron creadas.
Tal y como revelaron los investigadores, estas detenciones son la continuación de la operación practicada durante el pasado mes de noviembre en la Gerencia de Urbanismo de La Laguna y donde el magistrado juez pidió diversos informes sobre los alquileres subvencionados por el Ayuntamiento en el barrio de Las Chumberas para los vecinos realojados por la aluminosis, varios expedientes sancionadores contra discotecas situadas en el municipio y la concesión de licencias de apertura a varios pubs y de obras a una cafetería. Asimismo, Pamparacuatro solicitó los partes de baja laboral de dos funcionarios entre los meses de abril y mayo del pasado año.
Llamada
Las mismas fuentes agregaron que una de las razones por las que la operación se puso en marcha fue una llamada de un encargado de un pub a un mando policial de La Laguna en la que se le pedía su intercesión sobre un expediente sancionador que se encontraba en marcha. Este agente, a su vez, dejó grabado en el contestador de un teléfono que no era el de la persona que debería haberlo escuchado un mensaje en el que pedía a ese interlocutor su mediación en el expediente.
Como se recordará el que fuera Inspector regional del Juego del Gobierno de Canarias, José Antonio Acha Meneses, fue objeto de un rapto y coacciones en junio de 1989 por parte del abogado Evaristo González Reyes. Por estos hechos cumplió una condena de tres meses de prisión. La trama fue desbaratada por los inspectores Basilio Franco y Jiménez, quienes detuvieron al letrado y a sus secuaces en su apartamento de Candelaria.