JULIO GUTIÉRREZ
LAS PALMAS DE GRAN CANARIA
El actual sistema de financiación autonómica coloca a Canarias a la cola del reparto de fondos que realiza el Estado. El nuevo modelo vino a corregir las deficiencias del que rigió entre 2001 y 2008 que, entre otras cuestiones, no computaba el incremento de población registrado en las Islas en ese periodo. Sin embargo, la solución se ha convertido en un caramelo envenenado. El Archipiélago ha pasado de ser la cuarta comunidad autónoma peor financiada a ser, de largo, la última de la fila, alejada en más de 15 puntos de la media estatal.
En teoría, "el modelo actual es más justo", señaló ayer el viceconsejero de Hacienda del Gobierno de Canarias, Jesús Velayos. El problema está en su traslación a la práctica, proceso en el que la crisis económica ha hecho saltar en pedazos cualquier atisbo de esa justicia. "Lejos de mejorar la situación", el nuevo sistema "la agrava", afirmó el propio Velayos.
Tres son los factores principales que impiden la consecución del objetivo de un mejor reparto: la propia crisis, el error de cálculo del Estado en sus ingresos y las medidas de estímulo fiscal, que conllevaron una menor recaudación.
Durante más de dos años, el nuevo sistema de financiación estuvo sobre la mesa del Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) y en el momento en que se produjo el acuerdo "no era previsible el desfase" de estos tres elementos, que condujeron a un punto de partida en el que las peor financiadas reciben menos dinero.
Incumplimientos
Según los datos contenidos en el artículo elaborado por Nuria Bosch, del Instituto de Economía de Barcelona, a cada canario le corresponden 1.697 euros anuales provenientes de la financiación estatal, 191 euros menos que a un andaluz -segunda región peor financiada- y 315 euros por debajo de la media estatal, fijada en 2.012 euros por habitante y año. Multiplicando esos más de 300 euros de desventaja por los dos millones de habitantes del Archipiélago, la conclusión es que a las Islas llegan 600 millones de euros menos de los debidos cada año.
"A esto hay que unirle que las inversiones del Estado también están por debajo de la media", subrayó Jesús Velayos. Este déficit va contra la ley y ha sido sostenido en el tiempo por todos los gobiernos centrales. El Régimen Económico y Fiscal (REF) de Canarias obliga a que las transferencias para inversiones en el Archipiélago estén siempre en la media estatal o por encima de ella.
"Si se aplicara aquí la liquidación que se realiza para Madrid, tendríamos 1.000 millones más cada año", afirmó el viceconsejero de Hacienda para explicar las grandes diferencias que hay entre el punto de partida sobre el que se realiza el calculo para cada comunidad.
El nuevo modelo aceptó la situación del año 2009 y los integrantes del CPFF se dieron un plazo de dos años "para trazar la raya" desde la que se integraría el nuevo sistema, señaló Velayos. El problema es el momento en que se trazó esa imaginaria línea de inicio. "Era imprevisible que la situación de crisis se agravara tanto como lo ha hecho", afirmó el viceconsejero de Hacienda.