A. RAMÍREZ
El centenar de agentes de la policía canaria cobrará 208 euros más al mes. El consejero de la Presidencia, Justicia y Seguridad del Gobierno regional, José Miguel Ruano, acalla así la revuelta de su cuerpo de seguridad por la excesiva carga de trabajo sin una remuneración acorde. Esta medida supondrá un desembolso extra de 250.000 euros al año.
Este aumento retributivo al Cuerpo General de la Policía Canaria se formalizó el martes a través de una disposición publicada en el Boletín Oficial de Canarias. Camuflada bajo un decreto que corrige "errores" del aprobado en julio de 2008 "por el que se aprueba el catálogo provisional de los puestos de trabajo" de la policía canaria, se les otorga 10 puntos más en el complemento específico singular a cada uno de los agentes.
El departamento de Ruano ha tardado así más de dos años en darse cuenta de esta equivocación, que afectaba al sueldo de 100 de sus empleados, y que curiosamente sucede tras las protestas promovidas por la Unión Sindical de la Policía Canaria (USP) hace un mes en los medios de comunicación quejándose de sus condiciones de trabajo y su escaso salario. La revuelta llevó a parte de este colectivo a amagar con el abandono. Se trataba del medio centenar de agentes procedentes de la Policía Nacional y la Guardia Civil, es decir, los de mayor experiencia y que conforman la columna vertebral de la Policía Canaria. Su postura era volver a sus anteriores trabajos ya que estaban perdiendo dinero.
Desde el PSC-PSOE, su portavoz parlamentario, Francisco Henríquez Spínola, calificó ayer de "extravagante e irresponsable" la subida de sueldo a la Policía Canaria, que a su juicio pone de manifiesto una vez más la "caótica" puesta en macha de este cuerpo de seguridad autonómico. A su juicio se trata de una "nueva chapuza" de la Consejería de Presidencia, Justicia y Seguridad.
Los agentes de la policía canaria reivindicaban además a Ruano que incrementaran a la mayor brevedad posible el número de efectivos a través de concursos de méritos para miembros de otras fuerzas. Sin embargo, esta propuesta choca con el duro ajuste presupuestario de la administración regional y que ya afectó al cuerpo autonómico al reducirse las 300 plazas iniciales a solo un centenar. Las funciones de esta policía también han sorprendido pues se limitan a la cobertura de seguridad en festejos por las siete islas.