JOAQUÍN ANASTASIO
Los nacionalistas canarios negocian un acuerdo de estabilidad parlamentaria con el PSOE en Madrid que debería garantizar, junto al PNV, un final de legislatura tranquilo -sin adelantamiento electoral- para el Gobierno del presidente Rodríguez Zapatero. Un eventual acuerdo de legislatura en Madrid entre PSOE y CC generaría nuevas tensiones en el Pacto en Canarias con el PP.
Las negociaciones para ese pacto de estabilidad en Madrid ya están en marcha y el primer acuerdo visible podría ser el de las cuentas estatales del próximo año, que en esta ocasión tendrá un claro contenido político e irá mucho más allá de un pacto sobre partidas de inversión y las reformas estatales pendientes.
Ante el complejo escenario político que se le viene encima al Ejecutivo central, Zapatero ha optado por fijar sus objetivos en buscar un pacto de largo alcance con CC y PNV, además del diputado de UPN, sus apoyos más habituales en los últimos tiempos.
La negociación se aventura muy complicada, como reconoció ayer la portavoz de CC en el Congreso, Ana Oramas. No sólo por las dificultades propias de buscar un acuerdo de presupuestos en tiempos de crisis y de recortes financieros, sino por el coste político que para ambas formaciones nacionalistas representa apoyar a un Ejecutivo y a un presidente en sus peores cotas de valoración ciudadana.
Aunque Oramas no quiso precisar las reivindicaciones que se plantearán al PSOE, no descartó que entre ellas se incluyan asuntos como la reforma del Régimen Económico y Fiscal (REF), una mayor cota de autogobierno que incluiría un pacto sobre la reforma del Estatuto y una ley que delimite las aguas de la Comunidad Autónoma.