JAVIER BOLAÑOS
SANTA CRUZ TENERIFE
Paulino Rivero deja abiertas las puertas a una subida de impuestos en Canarias para el próximo año. El presidente canario avisa de que no le temblará el pulso para elevar la presión fiscal si la asistencia sanitaria básica y la educación quedan en entredicho por el obligado ajuste económico que deberá acometer. Rivero, que ayer presentó sus objetivos estratégicos para el nuevo año político, cree que Coalición Canaria tendrá un papel relevante en la aprobación de los Presupuestos del Gobierno central y propone a los socialistas canarios un pacto por la educación. Además, niega que existan fisuras dentro de su Ejecutivo, a pesar de las evidentes disputas que califica de "políticas" entre los socios de CC y PP.
"No soy partidario de subir los impuestos, pero vamos a esperar, porque soy más partidario de que no falte la asistencia sanitaria a nadie o que un chico no tenga cubiertas sus expectativas para estudiar". Paulino Rivero mantiene la confianza de que el recorte de 900 millones al que deberá hacer frente en sus cuentas para 2011 no afecten a los servicios esenciales. En caso contrario, deja claro que adoptará medidas para elevar la presión fiscal y aumentar los ingresos para costear la educación y la sanidad pública. De momento, su Ejecutivo anunció a mediados de año una subida para el tabaco, que podría ser extensible a otros productos si se ven obligados.
El presidente nacionalista apunta que el ajuste presupuestario será "razonable", aunque evitó entrar en detalles de las posibles medidas que estén barajando, ya que las decisiones no se tomarán antes del 22 de septiembre, como sucedió en el anterior presupuesto. En cualquier caso, abogó porque este plan de austeridad en el que están inmersos todos los departamentos del Gobierno "nunca vaya en detrimento de la parte más débil, y sí de la privada". Y habló de recortar en aspectos "prescindibles" como son los cursos, los gastos de protocolo y en alargar obras públicas.
Rivero rechazó que ambos socios en el grupo de Gobierno mantengan discrepancias en la gestión. "Todo el mundo está alineado. Desde el primero hasta el último", aclaró. A su juicio, las públicas discrepancias entre las direcciones de Partido Popular y su grupo, Coalición Canaria, responden a razones "políticas".
De otra parte, el Ejecutivo anunció que "en las próximas semanas" pretende sentarse a dialogar con el Partido Socialista en Canarias para firmar un pacto por la educación. "A ver si lo que no se consiguió en Madrid se consigue en Canarias". En cualquier caso, señaló que las relaciones con el Gobierno central son buenas, y que seguirá ocurriendo mientras siga existiendo "lealtad, compromiso y respecto institucional" como hasta ahora.
En esta línea, el presidente prevé que los votos de Coalición Canaria en el Congreso de los Diputados para aprobar los Presupuestos para 2011 serán "importantes", debido a la falta de apoyos con los que se mueve en estos momentos el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero en Madrid. Esto hace, añade, que Canarias "esté en mejor posición desde el punto de vista institucional".