NATALIA VAQUERO
SANTA CRUZ DE TENERIFE
Elaborar el plan de ajuste para contener el gasto público de la Comunidad Autónoma de Canarias se ha convertido en una pesadilla para el vicepresidente y consejero de Economía, José Manuel Soria. Toda las propuestas que ha insinuado hasta el momento han sido rebatidas por el presidente Paulino Rivero, quien coincide en la necesidad de hacer recortes para afrontar la crisis, pero reniega de la fórmula ideada por Soria y que incluye una batería de gestos como el de eliminar el uso generalizado de los coches oficiales.
Rivero y Soria son conscientes de que la Administración está sobredimensionada, pero el presidente no quiere ni oír hablar de reducir de diez a seis consejerías el Gobierno de Canarias, tal y como propone Hacienda. "El nivel de gasto que tenemos es insostenible", asegura José Manuel Soria, quien no sólo defiende la necesidad de hacer una reforma profunda del organigrama de la Comunidad Autónoma, sino que apela a la "sensatez" de los políticos para que hagan gestos de ahorro que acaben con la mala imagen que transmiten a una sociedad que cada día ve con peores ojos ciertos privilegios como el del uso generalizado de los coches oficiales.
"No hay ningún tipo de discusión entre el presidente y yo", declara Soria, convencido de que Paulino Rivero regatea sus propuestas por desconocimiento del plan que aún no se ha presentado. El recorte será "profundo" y tocará a todas las áreas del Ejecutivo. "Las cuentas no salen", avisa, al tiempo que insiste en la necesidad de "dar una vuelta de calcetín" a la actual estructura de la Comunidad Autónoma de Canarias.
No sólo hay que pasar de diez a seis consejerías, como ya han hecho otros presidentes autonómicos, sino que hay que acabar con numerosas viceconsejerías, direcciones generales, asesores, auxiliares, secretarias y cargos de confianza. El número de funcionarios es intocable en este contexto de reforma, pero José Manuel Soria se muestra convencido de que sí se pueden tocar muchas de las transferencias corrientes que se tramitan en el capítulo IV de los presupuestos, al igual que el capítulo II de gastos de bienes corrientes y servicios.
Y sobre todo, piensa el vicepresidente, hay que acabar con la imagen de "derroche" que los políticos emiten a los ciudadanos, por ejemplo, viajar en coches oficiales. "Si no nos ponemos manos a la obra y reducimos el número de altos cargos que hay en la Administración, vamos a ser la última comunidad autónoma que lo haga", avisa José Manuel Soria, quien advierte además de que sólo en los presupuestos que diseñe para 2011 tendrá que recortar gastos por al menos 1.160 millones de euros.
"Las cuentas no salen", insiste y reitera que coincide plenamente con el discurso del presidente. "No hago estas propuestas de cara a la galería", explica, y "tampoco son medidas fruto de la improvisación", añade el responsable autonómico de Economía y Hacienda en busca del acuerdo con Rivero.