R. ACOSTA / C. PEÑATE
LAS PALMAS DE GRAN CANARIA
La alarmante deriva que está tomando la economía española podría hacer reconsiderar al Gobierno autonómico su firme decisión de no subir los impuestos el próximo año. "El criterio del Gobierno sobre la política fiscal está en los presupuestos de 2010 en vigor y es no subir los impuestos porque tendría una incidencia notable sobre el consumo. Esto es a día de hoy porque, desgraciadamente, cada día nos estamos levantando con datos económicos cada vez más alarmantes, pero el Gobierno luchará contra viento y marea para no subir los impuestos en Canarias", aseguró el portavoz del Ejecutivo, Martín Marrero.
Marrero negó que haya dos visiones de la política fiscal en el Ejecutivo después de que Coalición Canaria se haya mostrado partidaria de debatir la posibilidad de incrementar la presión fiscal a pesar de la cerrazón del PP, que niega cualquier opción en este sentido. El portavoz asegura que la postura del Gabinete es "única" y que a día de hoy sólo está contemplado el incremento del IGIC del tabajo rubio con el carácter finalista de vincularlo a un plan de empleo.
El representante gubernamental mostró su preocupación por la situación en la que se encuentra la economía española debido a la política económica del Gobierno central. "Los datos alarmantes publicados en los medios de comunicación referidos al progresivo descrédito de la política económica del Gobierno de España perjudica a todas las comunidades autónomas. El Gobierno canario hace lo que puede y más, pero no es suficiente debido al arrastre en el que está la economía española", añadió Marrero.
Por su parte, el presidente del Gobierno regional, Paulino Rivero, mostró ayer su apoyo a la reflexión planteada por el portavoz de CC en el Parlamento, José Miguel Barragán. "Todos tenemos que hablar y que reflexionar. No nos tenemos que pelear porque los recursos de la Comunidad Autónoma no son exclusivos del Gobierno de Canarias, son también de los ayuntamientos y los cabildos", aseguró Rivero en un acto público celebrado en San Mateo. Para el jefe del Ejecutivo, "si tiramos más por el incremento del consumo o nos vemos obligados a retocar algunas cosas para mantener los servicios públicos esenciales son decisiones que debemos hacerlas de forma colectiva. No estoy en contra de hablar porque verdades absolutas no hay", añadió.