DANIEL MILLET
SANTA CRUZ DE TENERIFE
"En base a los datos objetivos de que disponemos, por el momento no procede la toma de medidas especiales para el sector del plátano canario". Las declaraciones ayer de la ministra de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, Elena Espinosa, ante la interpelación urgente del diputado nacional de Coalición Canaria, José Luis Perestelo, siembran todavía más escepticismo al futuro de unos productores isleños que atraviesan una fase que ellos mismos han definido de "crítica". La respuesta de Espinosa es un no por ahora a las reivindicaciones de subvención para el transporte a la Península de la fruta por excelencia de Canarias, que las asociaciones de productores requieren como compensación a las previsibles pérdidas que traerá la reducción de los aranceles a los países ACP (África, Caribe, Pacífico) y latinoamericanos.
Perestelo considera que el Gobierno central "incumple" el Real Decreto de 2009, aprobado por unanimidad a instancias precisamente de CC, para que el Estado abone a partir del 50 por ciento del coste del transporte del plátano. El ex presidente del Cabildo de La Palma defendió en el Congreso de los Diputados que "se dan los requisitos que establece ese Real Decreto para incorporar el plátano canario" a la lista de las materias a apoyar, por lo que no entiende la negativa de Espinosa, más cuando expuso con datos la complicada coyuntura que atraviesa el principal pilar del sector terciario del Archipiélago.
"El plátano puede tener los días contados si no se ponen medidas", señaló el nacionalista, para precisar: "Se ha perdido el 30 por ciento de cuota de mercado y los precios han caído, de forma que el agricultor recibe 11 céntimos por kilo de fruta entregada a su empaquetador", apostilló. El parlamentario indicó que la importancia de la banana de las pintitas en Canarias se ilustra con cifras: 400.000 toneladas, 10.000 familias dedicadas a su producción más 12.000 puestos de trabajo directos en fincas y empaquetadoras, 9.500 hectáreas de producción o miles de empleos derivados del transporte, maquinaria, riegos, comunidades de agua...
Elena Espinosa, sin embargo, quiso subrayar que efectivamente en 2009 se aprobó un Real Decreto por el que se fijaba la compensación, pero aclaró que es "de la mitad" del transporte del plátano desde Canarias a la Península y "siempre que se demuestre que la caída de aranceles pone en peligro la renta de los agricultores", circunstancia que según el Ministerio todavía no se ha podido comprobar. Defendió los puntos positivos de los acuerdos de bajadas de aranceles alcanzados con países como Estados Unidos, Ecuador, Colombia y Perú, ya que "siempre es mejor un acuerdo que estar en litigios permanentes donde sí había grandes riesgos de que lo que fijara la OMC fueran peores condiciones".
Espinosa reiteró en el Congreso, según un comunicado de Prensa de Medio Ambiente, "la disposición" del Gobierno de continuar aplicando las medidas necesarias para que el sector del plátano "siga siendo viable y competitivo" y para que se mantenga una regulación adecuada para defender las rentas de los agricultores que permitan el mantenimiento de las plantaciones. La ministra recordó que España "está defendiendo en los distintos foros internacionales a los sectores especialmente sensibles", como es el caso del plátano, por lo que, en lugar de crear una zona de libre comercio, se aplican unos aranceles a la importación de bananas de terceros países y se establece una cláusula de estabilización de mercados, que permite suspender las preferencias concedidas a estos países si las importaciones se elevan considerablemente.
Pero ni Coalición Canaria está de acuerdo con el Ejecutivo central, ni lo están los diferentes colectivos de productores, que recordaron que Espinosa contradice las palabras del ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, que durante una comparecencia ante la comisión de Asuntos Iberoamericanos del Senado y en respuesta a una pregunta del senador de CC, Alfredo Belda, reiteró el pasado día 8 el compromiso del Ejecutivo "de hacer todo lo que esté en su mano" para evitar un impacto negativo en la fruta de las Islas. Así, se refirió, además de a las medidas adoptadas en el seno de la UE como la creación de un fondo para compensar unas eventuales pérdidas, a las ayudas al transporte.
La postura de los productores
La Asociación de Productores de Plátanos de Canarias (Asprocan) o la Asociación de Productores Europeos de Banana (APEB), con el apoyo entre otras de la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (Coag) de las Islas, insisten en solicitar la puesta en marcha inmediata del pago del traslado del plátano si el Estado quiere que sobreviva el mercado que más beneficios deja, con diferencia, del campo canario.
"Madrid nos está engañando y nuestra paciencia empieza a agotarse", considera el productor isleño Leopoldo Cólogan, al frente de la APEB. Cólogan no sólo requiere que en las ayudas públicas estipuladas en el Real Decreto de 2009 se incorpore el plátano, sino otras medidas compensatorias, como la actualización de la ficha del programa Posei para el mantenimiento de las rentas. La APEB da por hecho, en contra de las tesis del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, que la bajada de aranceles a la banana de fuera va a acabar con la más sabrosa del mundo: la canaria.