SARO DÍAZ | SANTA CRUZ DE TENERIFE
Aproximadamente unas 1.200 personas recorrieron ayer la Rambla de la capital tinerfeña en protesta por la idea del Gobierno central de prolongar la edad de la jubilación dos años más, hasta los 67, lo que se ha dado en llamar el pensionazo.
UGT y CC OO blandieron banderines y emitieron pitidos contra los recortes a la protección social y en defensa de las pensiones. Sin embargo, una contramanifestación integrada por apenas una veintena de trabajadores de Fundescan, pero muy motivada, se plantó delante de la movilización oficial contra la jubilación a los 67 años para reprochar a UGT la suspensión de pagos de Fundescan.
El secretario general de CC OO en Canarias, Juan Jesús Arteaga, advirtió que la manifestación, que ha tenido su réplica en otras ciudades del país, "sólo es una advertencia" y "el comienzo de una posible movilización de mayor envergadura si prosperan los intentos de destruir derechos que son básicos de los trabajadores".
Además de las pancartas contra el recorte de la protección social y en defensa de las pensiones, otra reclamaba la jubilación a los 60 años de los trabajadores de la construcción. La manifestación contó también con integrantes de Izquierda Unida, la única fuerza política que a título de tal acudió a la movilización.
Acuerdos sin cumplir. La secretaria insular de UGT, Lidia Quintana, señaló que los sindicatos se manifestarán "cada vez que cualquier gobierno pretenda recortar derechos sociales". En su opinión, la medida de prolongar la jubilación dos años más "no solventa el problema económico". "Los trabajadores estamos cansados de pagar los platos rotos de los errores políticos", dijo, para preguntarse a continuación "qué pasará cuando nos acerquemos a los 67 años ¿se inventarán otra cosa?".
Asimismo, Quintana recordó que en 2006 se llegó a acuerdos "que no se han cumplido, tales como integrar en el Régimen General el Régimen Especial Agrario y el de Empleadas de Hogar, así como recortar la edad de jubilación de los trabajadores que ejercen profesiones peligrosas". En el mismo sentido se pronunció su homóloga de CC OO, María del Carmen Martínez, recordando ese mismo acuerdo de 2006 "sin cumplir". "Quieren tocar la joya de la corona de los derechos sociales -argumentó- cuando ni tan siquiera han acabado la tarea empezada en 2006". Martínez criticó que, además, se pretende tomar decisiones de tanta relevancia como prolongar la edad de la jubilación "sin contar con las fuerzas sindicales y fuera del Pacto de Toledo". "Hay que apostar por un sistema vertebrador y de reparto en el que el sistema de protección social no se financie con impuestos porque de ese modo estaría sometido a los vaivenes políticos". La representante insular de CC OO recalcó que las jubilaciones se sacan "de los salarios diferidos de los trabajadores".
La manifestación contra la prolongación de la edad de la jubilación transcurrió sin otro incidente que el de los trabajadores de Fundescan, quienes reprochaban a UGT su nefasta actuación como gestores de dinero público ante la sonrisa socarrona de algunos delegados de CC OO. Tambores, pitos y pocas consignas, porque el frente estaba claro. Ambos sindicatos convocantes rechazan las propuestas del Gobierno porque las consideran "regresivas, insolidarias, equivocadas e imprudentes", proponiendo" favorecer y mejorar la figura de la jubilación flexible; mejorar la financiación del sistema de pensiones; seguir mejorando las pensiones mínimas; adoptar medidas que fomenten la permanencia de los trabajadores de más edad en el mercado de trabajo; mejorar el modelo productivo, y mejorar la protección de trabajadores mayores de 50 años que han sido expulsados del mercado de trabajo". Más tarea pendiente para todos: empresas, trabajajadores y políticos.
Manifestación en Gran Canaria
En Las Palmas de Gran Canaria, sobre 1.500 manifestantes salieron a las 19.00 horas desde la Plaza Rafael O´Shanahan en dirección a la Delegación del Gobierno de Canarias, donde llegaron sobre 20.00 horas.
El secretario general de UGT en Canarias, Juan Francisco Fonte, declaró que en estos momentos, la juventud de las Islas (los futuros jubilados que se verán afectados por esta medida) se encuentran trabajando en condiciones de precariedad, con muchos problemas en los centros de trabajo y cuentan con un alto porcentaje de parados. "Hay que defender los derechos de los trabajadores, la protección de las pensiones públicas, que es un derecho más por la que todos los trabajadores estamos cotizando. Rechazamos cualquier imposición del Gobierno", recalcó.