A. ZABALETA-A. RAMÍREZ | LAS PALMAS DE GRAN CANARIA
Los controladores aéreos negaron ayer que el helicóptero en el que se trasladó el lunes el presidente Paulino Rivero desde Tenerife a GranCanaria estuviera una hora retenido en vuelo sin poder aterrizar en Gando, y sostienen que el traslado sólo sufrió un retraso de siete minutos sobre los 34 previstos (del total del trayecto), porque la aeronave realizaba su recorrido con un plan de vuelo de emergencia, que tuvo que ser modificado en pleno trayecto por un plan de vuelo para el traslado de autoridades.
Según la reconstrucción del vuelo que hace la UniónSindical de Controladores Aéreos (USCA), el helicóptero salió de Tenerife Norte a las 11.29 horas, tras haber estado retenido unos 30 minutos en el aeródromo tinerfeño por las adversa climatología, teniendo incluso que despegar en condiciones instrumentales, es decir guiado por la torre de control, y no en las habituales condiciones visuales.
Una vez en vuelo, la sala de Tenerife Norte detectó que el helicóptero volaba con indicativos de emergencia, cuando en realidad realizaba un traslado con una autoridad. Dicha información se trasladó a la sala de control de Canarias, en Gando, desde donde se pusieron en contacto con el helicóptero para confirmar su código de emergencia, ya que, según explican los controladores, "con dicho código querían prioridad en las maniobras aeroportuarias". Ante esta irregularidad, según USCA, el piloto debió solicitar un cambio en el plan de vuelo, cambio que tardó siete minutos. A las 12.10 el helicóptero, según esta versión, aterrizaba.
41 minutos. "La totalidad del vuelo del helicóptero fue de 41 minutos.Además, sólo 7 de esos 41 minutos fueron necesarios para dotar al piloto del helicóptero de un nuevo plan de vuelo", explican los controladores para concluir que "el retraso del vuelo fue porque el helicóptero despegó de Tenerife Norte con un indicativo de emergencia que no le correspondía". Además, fuentes de los controladores lamentan que el presidente Rivero realice estos trayectos en helicóptero, y no utilice los aviones de línea regular que cubren el tráfico interinsular.
Desde la Presidencia del Gobierno se reiteró ayer la protesta formulada este lunes por Paulino Rivero tras el incidente vivido en el vuelo que hizo en helicóptero entre Tenerife y Gran Canaria. El departamento autonómico indicó que el presidente sufrió un retraso en la operación de despegue en el aeropuerto de Los Rodeos de unos 45 minutos. Además tuvo que permanecer en el aire a la altura de Gáldar unos veinte minutos (casi una hora dijo Rivero el lunes) ante las reticencias del control aéreo de Gando de permitir la aproximación a GranCanaria.
El retraso provocó la indignación del presidente, que vio trastocada su agenda en unos 40 minutos. Este percance le originó no poder asistir a la inauguración de un edificio de San Juan de Dios en Las Palmas.