SANTIAGO DÍAZ BRAVO | SANTA CRUZ DE TENERIFE
El presidente del Gobierno de Canarias, Paulino Rivero, arremetió ayer con contundencia contra las grandes empresas que durante muchos años lograron importantes beneficios en el Archipiélago y que en el actual período de crisis han optado por mantener sus ganancias a costa del despido de trabajadores. Rivero, que mantuvo un encuentro con directivos de medios de comunicación tinerfeños en la sede de Presidencia, criticó también con dureza el papel que están jugando los bancos, a los que instó a flexibilizar la concesión de créditos a los pequeños y medianos empresarios, una actitud que, según subrayó, debería caracterizar a quienes a lo largo de dos décadas han obtenido resultados históricos en las Islas.
El jefe del Ejecutivo autonómico dijo que algunas de las más importantes empresas han optado por "cerrar el grifo y hacerse conservadoras a la espera de que escampe", y ello a pesar de que durante los años previos a la crisis ganaron más dinero que nunca. Añadió que el único objetivo de dichas empresas en estos momentos es mantener el diferencial de beneficios, sin que se planteen realizar esfuerzos que les permitan adaptarse a la actual coyuntura y evitar así la destrucción de empleo.
Reconoció, no obstante, que los empresarios son libres de tomar las decisiones que consideren oportunas y señaló que es consciente de las complicaciones que conlleva adaptarse a una situación de crisis tras un largo período de bonanza, aunque insistió en que deberían intentarlo. Puso como ejemplo al elevado número de pequeñas y medianas empresas que se han esforzado por mantener los puestos de trabajo, una actitud que en su opinión se sustenta en que los trabajadores "tienen nombre y apellidos".
En lo que respecta a las entidades bancarias, Paulino Rivero dijo que ha llegado el momento de que devuelvan a la sociedad canaria "una parte" de los beneficios históricos que han obtenido en las Islas a lo largo de los últimos 20 años, una devolución que, aclaró, no pretende que se realice de forma "gratuita", sino mediante una actitud flexible que facilite la financiación de las pequeñas y medianas empresas.
El presidente del Gobierno aplicó a los bancos el mismo adjetivo que utilizó para criticar a parte del empresariado, tildándolos de conservadores. Dijo que tal conservadurismo se ha convertido en el principal problema de buena parte de los empresarios del Archipiélago, que carecen de la liquidez necesaria para seguir adelante. Censuró, asimismo, que los bancos se estén quedando con propiedades inmobiliarias con las que posteriormente compiten con los empresarios del sector.
Reforma laboral. La receta del jefe del Gobierno autonómico para que Canarias y España remonten la crisis pasa por que el Ejecutivo estatal reforme el mercado laboral, para lo que sería conveniente, aunque en su opinión no imprescindible, que logre el mayor consenso posible. Sí consideró importante que a dicha reforma se sume la aplicación de una serie de medidas por parte de las comunidades autónomas, y que inmediatamente se tomen decisiones tendentes a facilitar el acceso de los empresarios al crédito bancario, un ámbito en el que entiende obligada la intervención gubernamental, igual que se ha hecho en otros países.
El presidente nacionalista estima harto improbable que PSOE y el PP rubriquen acuerdo alguno, toda vez que las complicadas circunstancias en las que los socialistas alcanzaron el poder, tras los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid, han provocado un abismo en las relaciones entre ambas formaciones que sólo será posible sortear cuando los puestos de dirección de socialistas y populares sean ocupados por otras personas.
Rivero volvió a censurar la gestión que ha hecho de la crisis el Gobierno del socialista José Luis Rodríguez Zapatero e indicó que las medidas anunciadas días atrás con el objetivo de que se recupere la economía, incluida la que afecta al cálculo de las pensiones, se han tomado para contentar a la Comisión Europea y tranquilizar a los mercados internacionales, sin que el Ejecutivo estatal muestre ningún signo de convicción.
El presidente canario señaló que la mayoría de los países afectados por la crisis cuentan en la actualidad con una tasa de paro menor al 8 por ciento, una cifra que vinculó directamente a la aplicación de una serie de cambios estructurales que, sin embargo, no aprobó a su debido tiempo la administración estatal española.
A pesar de la larvada credibilidad que sufre el Gobierno estatal, Rivero cree improbable que se produzca un adelanto de las Elecciones Generales, máxime en una etapa en la que España ha asumido la presidencia semestral de la Unión Europea y con los comicios autonómicos catalanes en otoño.
Bien al contrario, cree que la intención de Rodríguez Zapatero es aguantar hasta el año 2012, al prever que en esa fecha pueda comenzar a hacerse evidente la salida del país de la crisis.
El turismo como único motor económico
Paulino Rivero vinculó ayer la superación de la crisis económica en Canarias a los resultados del sector turístico, lo que le llevó a augurar que las Islas saldrán antes de la recesión que el resto de las comunidades autónomas. En opinión del presidente canario, la mejora de la situación económica de países como el Reino Unido o Alemania repercutirá en el mercado turístico del Archipiélago, que a su vez actuará a modo de motor sobre el resto de los sectores, principalmente de la construcción, uno de los principales nichos de desempleo. Subrayó en este último ámbito la importancia que pueden llegar a tener los planes de rehabilitación de la planta alojativa a la hora de que se recupere un importante número de puestos de trabajo.
El político nacionalista defendió la necesidad de diversificar la economía canaria, pero reconoció que el protagonismo del sector primario y de la industria no podrá crecer lo suficiente en los próximos años como para que puedan considerarse la panacea en la creación de empleo. En el primer caso dijo que difícilmente podrá incrementarse en un uno y medio por ciento en las próximas dos décadas, mientras que la industria, en el mejor de los casos, podría pasar del 4 por ciento actual a un 8 por ciento.
Rivero fía buena parte de las posibilidades de recuperación economía de Canarias a la Ley de medias urgentes aprobada por su Gobierno, que entre otros aspectos contempla incentivos para los empresarios que estén dispuestos a mejorar sus instalaciones turísticas.
El jefe del Ejecutivo se refirió también a la importancia que tendrá en los próximos meses la rebaja de los costes aeroportuarios, tanto por la ansiada renovación del acuerdo para bonificar el tráfico aéreo como por el abaratamiento del sueldo de los controladores, un problema cuya solución entiende vital para Canarias.