A.M.M. | SANTA CRUZ DE TENERIFE
La CEOE de Tenerife pidió ayer aprovechar el proceso de descentralización de las administraciones canarias para acabar con las trabas burocráticas que frenan el desarrollo de la economía canaria.
La patronal tinerfeña hizo público ayer un informe en el que sugiere que "las negociaciones para acometer la descentralización administrativa deberán profundizar en la eliminación de trabas administrativas, aprovechando la trasferencia de competencias para simplificar todos aquellos trámites que supongan un lastre para la iniciativa empresarial y emprendedora, en especial para la creación de empresas y puesta en marcha de proyectos de inversión productiva generadores de empleo, evitando y eliminando solapamientos entre las diferentes esferas administrativas en el ámbito del Archipiélago".
Desde principios del mes de enero de 2010, la organización político-administrativa de la Comunidad Autónoma de Canarias se somete a revisión, a través de la denominada "tercera descentralización", mediante la cual, el Gobierno de Canarias, los cabildos insulares y los ayuntamientos negociarán la ampliación de competencias insulares y municipales, y que se prevé esté culminada antes de finalizar el año 2010. Sobre este asunto, la CEOE entiende que este proceso "deberá traer aparejado el correspondiente reajuste, en medios técnicos y humanos, en la Administración pública autonómica". Como propuesta, los empresarios creen que la descentralización "deberá reforzar la eficiencia de la Administración, la cercanía al usuario y la participación ciudadana, respondiendo adecuadamente a las necesidades locales, evitando al mismo tiempo un aumento de la burocracia, y la pérdida de visión estratégica y de homogeneidad en la toma de decisiones". Para ello, la CEOE de Tenerife considera que "sería conveniente valorar la posibilidad de gestionar los servicios locales a través de unidades territoriales de ámbito comarcal, lo que repercutiría en una racionalización del gasto público, mejorando la eficiencia de los servicios". Para el tejido empresarial isleño está claro que existe "un sobredimensionamiento de la Administración Pública en Canarias", por lo que hay que situarla "en un nivel de eficiencia óptimo, a través de un plan de incremento de la productividad".