ACN PRESS | ARRECIFE
La casa de Dimas Martín en Los Rostros, en el municipio lanzaroteño de Yaiza, está en suelo rústico de protección natural ya que se encuentra dentro del Parque Natural de los Volcanes, una Zona Especial de Protección de Aves (ZEPA) y un Lugar de Importancia Comunitaria (LIC). La Guardia Civil, que investiga el caso dentro de la Operación Unión, asegura en un informe de 4 de junio de 2009 que la casa se construyó entre enero de 2002 y diciembre de 2003 y no antes de 2000, como reflejan los certificados del Ayuntamiento de Yaiza aportados por Dimas Martín para inscribir la finca en el Registro.
Las ortofotos de la empresa pública Grafcan no dejan lugar a dudas. Antes de 2000, en esa finca, heredada de sus padres, sólo había un aljibe. La construcción aparece por primera vez en la foto aérea de diciembre de 2003. La finca se la traspasa Dimas Martín a su mujer Elena Martín por 800 pesetas en 2002 y no se hace mención en esa inscripción registral a la existencia de la casa. Esa finca y otra se ponen como garantía hipotecaria para un préstamo de Leopoldo Cabrera Lasso al hijo de Dimas, Fabián Martín, por 350.000 euros. Para pedirlo hace falta un informe de tasación que realiza el aparejador Juan Cristóbal Mederos, de la empresa Sivasa, en el que se afirma que tanto la casa como el aljibe se hicieron en 1986.
Para poder inscribir la finca, el Ayuntamiento de Yaiza expidió un informe del jefe de la oficina técnica Antonio Lorenzo, en septiembre de 2006, que señala que la construcción es anterior a mayo de 2000. El informe se basa en otro de la Policía Local que, sin embargo, no refleja ninguna fecha y se limita a decir que la casa existe. También certifica la antigüedad de la casa un informe del secretario accidental del Ayuntamiento, emitido el mismo día, y que señala la misma fecha de construcción. La Guardia Civil considera que se elige esa fecha ya que el 8 de mayo de 2000 entra en vigor la Ley de Ordenación del Territorio, que clasificaba el suelo de los parques naturales como rústico de protección natural y por lo tanto no permite la construcción ni movimientos de tierra.