RUBÉN ACOSTA | LAS PALMAS DE GRAN CANARIA
Las dudas que se cernían sobre las aspiraciones reales de José Miguel Pérez para sustituir a Juan Fernando López Aguilar se han despejado y a más de un dirigente socialista el anuncio del presidente del Cabildo de Gran Canaria le ha cogido con el pie cambiado. El líder de PSC de Gran Canaria guardaba su as en la manga y sólo esperaba a que López Aguilar oficializara su renuncia a seguir liderando el PSC para postularse como secretario general y, evidentemente, como aspirante a la Presidencia del Gobierno en las elecciones de 2011. El melón abierto tras el efímero paso de López Aguilar por la política canaria ya tiene un nombre propio pero habrá más y tanto los más cercanos al juanfernandismo como los más críticos ya le han advertido que el próximo congreso extraordinario no va a ser un paseo militar y tendrá que batirse el cobre frente a otros candidatos. El objetivo es que finalmente haya una candidatura unitaria y de consenso, pero hay varios dirigentes socialistas que están dispuestos a presentar batalla y a no ponérselo tan fácil a José Miguel Pérez.
La Universidad de Las Palmas de Gran Canaria se ha demostrado como cantera inagotable de destacados próceres socialistas. Ahí están los casos de Jerónimo Saavedra, Juan Fernando López Aguilar, José Alcaraz, Roberto Moreno o el propio José Miguel Pérez. El actual presidente del Cabildo de Gran Canaria es catedrático de Historia Contemporánea, fue decano de la Facultad de Geografía e Historia de la ULPGC y en su currículum académico figuran numerosos artículos en revistas, colaboraciones en obras colectivas y algunos libros. Pérez García es uno de los más eminentes especialistas de la historia contemporánea de Canarias, sobre todo del siglo XIX y la primera mitad del XX.
Su salto a la primera línea de la actividad política se produjo cuando se preparaban las elecciones autonómicas y municipales de 2003. El PSC hacía más de una década que había perdido el liderazgo en la isla de Gran Canaria por sus propias divisiones internas y el PP arrasaba en el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria desde que descubrió la figura política de José Manuel Soria. José Miguel Pérez y Arcadio Díaz Tejera eran personas prominentes de la Universidad y de la Judicatura y hacía tiempo que se dejaban querer por los socialistas para dar el salto definitivo a la política. Era el mejor momento para intentar horadar la hegemonía de sus rivales políticos -Coalición Canaria y Partido Popular- y el PSC necesitaba savia nueva que diera aire al partido y que se presentara con la etiqueta de "independiente". La vieja guardia los llamó "paracaidistas" porque aterrizaron en el PSC sin carné de afiliados y encabezaron las candidaturas al Cabildo y al Ayuntamiento. De ahí a aspirar también al liderazgo orgánico del partido en Gran Canaria sólo había un paso y José Miguel Pérez se lanzó al objetivo de serenar y unir al partido en la Isla. Pero no contaba conque su alter ego fuera a presentarle batalla, de forma que Pérez y Díaz Tejera pugnaron por la Secretaría Insular del PSC y ganó Pérez porque su estrategia fue la de no entrar al trapo en la guerra dialéctica que le planteó el ex Diputado del Común, que llegó incluso a descalificarle. Esta discreción y el saber eludir la erosión interna dentro del partido le ha servido a Pérez para, siete años después, seguir liderando el partido en Gran Canaria y presidir el Cabildo a la segunda, tras cuatro años en la oposición. Y también quizá por eso Díaz Tejera truncó su carrera en el Ayuntamiento capitalino y aquellos que él mismo llamó "termitas" acabaron con sus aspiraciones en 2007 para ceder al testigo a Jerónimo Saavedra. Ahora, tres años después de los comicios, es posible que se vuelva a repetir un duelo Pérez-Díaz Tejera pero esta vez para el liderazgo regional del PSC.
La llegada de Juan Fernando López Aguilar al liderazgo del partido en Canarias sirvió a José Miguel Pérez para fortalecer su posición y escalar puestos hasta el punto de convertirse en el número dos del partido a nivel regional. Pérez no ha participado en el proceso de desgaste que ha venido sufriendo López Aguilar dentro de su propio partido pero tampoco se ha significado como un defensor a ultranza del aún secretario general como han hecho otros dirigentes como Santiago Pérez o el propio Díaz Tejera. Sus críticos le reprochan que, pese a ser el segundo en la Ejecutiva regional, se haya centrado excesivamente en Gran Canaria y no se haya fogueado en el resto del Archipiélago. Ahora, al lanzarse al ruedo de la política regional, José Miguel Pérez deberá visitar todas las islas, vender su programa a los dirigentes y militantes de su partido y convencerlos de que puede liderar la nueva etapa que se abre tras la salida de López Aguilar. Sus propios compañeros le advierten que no lo va a tener fácil y su única opción para llegar a su objetivo es saber integrar a las distintas corrientes. Tras su experiencia en Gran Canaria no parece que lo pueda tener complicado, pero las cosas en el PSC no son nunca tan fáciles como aparentan y si no que se lo digan a Juan Fernando López Aguilar.