DANIEL MILLET | SANTA CRUZ DE TENERIFE
Los máximos ejecutivos de CajaCanarias, Caja de Ahorros de Navarra (CAN), Caixa Balear Sa Nostra y Caja Burgos alcanzaron ayer "un principio de acuerdo" de fusión virtual tras una reunión mantenida por la mañana en la sede central del Banco de España, en Madrid. "Se ha alcanzado un acuerdo general en las bases de la integración y ahora falta que las comunidades autónomas y los consejos de administración de Sa Nostra y Caja Burgos den el visto bueno definitivo a la operación", confirmó a La Opinión de Tenerife, justo al terminar el encuentro, una fuente directamente relacionada con todo el arduo proceso de negociación.
Después de que las cajas tinerfeña y navarra anunciaran su fusión el pasado 7 de octubre, sus responsables recibieron nuevas propuestas de otras entidades para entrar en la alianza, pero fueron Sa Nostra y Caja Burgos las que finalmente se convirtieron "en las más factibles". Las reuniones se intensificaron en las últimas semanas, hasta que ayer llegó "el acuerdo inicial". En la mesa del Banco de España se sentaron ayer, según las fuentes consultadas, Álvaro Arvelo, presidente de CajaCanarias; Enrique Goñi, director general de CAN; Pau Dols, director general de Sa Nostra; y José María Arribas, presidente de Caja Burgos.
Los representantes de los dos nuevos socios de CajaCanarias y CAN terminaron aceptando "determinados condicionantes" que puso el Banco de España, padrino y mediador al mismo tiempo de un proceso en el que las entidades de ahorro buscan potenciar sus estructuras y solventar las dificultades financieras producidas por la recesión. A falta de confirmación, nace un grupo cuyos activos se acercarían a los 60.000 millones de euros, con lo que superaría los 50.000 fijados por el Banco de España para las fusiones que surjan de la actual crisis económica. CajaCanarias aporta 13.546 millones de euros en activos; CAN, unos 18.500; Sa Nostra, alrededor de 14.300; y Caja Burgos, 12.466 millones.
Después de protagonizar la primera fusión interregional de entidades de ahorro de España, CajaCanarias vuelve a participar de forma activa en la ampliación y reforzamiento de una fórmula de reorganización también llamada fusión fría, que cuenta con el aval del Gobierno central, los principales partidos políticos y los controladores económicos. Son los procesos financieros denominados oficialmente Sistema Institucional de Protección (SIP), a través de los cuales no se alcanza exactamente una fusión pura, sino que cada entidad mantiene su personalidad jurídica, pero comparte los negocios no principales (banca mayorista, seguros, fondos de inversión, cartera industrial), así como una red común de oficinas. Esta red tendrá marca propia y su solidez estará sustentada principalmente por la que ya de por sí presenta cada entidad.
"La solvencia de la caja tinerfeña, como las de las otras cajas de ahorros, ganará mucho con este movimiento", precisaron los participantes de la negociación consultados por este diario, para añadir que el principio de acuerdo alcanzado ayer se pretende anunciar con un comunicado conjunto y consensuado por las cuatro cajas mañana viernes. Ya los máximos ejecutivos de CajaCanarias, Caja Navarra y Caja Burgos habían participado el pasado sábado en el consejo de administración urgente de Sa Nostra, que autorizó al director general de la entidad balear, Pau Dols, acudir a la reunión de ayer en Madrid para perfilar el acuerdo de intenciones de la SIP y firmar un protocolo. A partir de la consumación del acuerdo, las cuatro entidades tendrán seis meses para formalizar la integración.
Discreción y cautela. Las reservas a la hora de hacer público el principio de acuerdo se deben a que Sa Nostra y Caja Burgos necesitan ahora el sí de sus comunidades autónomas y de los propios consejos de administración. Hay una situación en las negociaciones que refuerza la cautela: Caixanova también se interesó por incorporarse al SIP, pero se topó con las dificultades derivadas de la falta de interés de la Xunta de Galicia, que prefiere otras opciones de cara al futuro de la caja gallega. O ahí están las negociaciones que antes mantuvo Caja Burgos con Caja España y Caja Duero, que finalmente no cuajaron por la negativa del consejo de administración de la entidad castellano-leonesa.
De todos modos, en el caso balear no habría grandes impedimentos, pues ya el conseller de Economía, Carles Manera, se ha mostrado a favor de una operación que no se ha cerrado y que puede encontrar pronto un quinto socio. Además de Caixanova, otro interesado es Caja Granada.
La fórmula de las ´fusiones virtuales´
CajaCanarias y Caja de Ahorros de Navarra, junto con Sa Nostra y Caja Burgos si finalmente se confirma su adhesión, han atendido con rapidez a los consejos del Banco de España. Después de superar las reticencias iniciales de determinadas comunidades autónomas a las uniones extrarregionales, quedaba seguir la hoja de ruta marcada por el Banco de España, que en las últimas semanas ha insistido en que las nuevas reglas para la reordenación de las cajas tenían que adoptarse antes de fin de año. La fórmula elegida, en este como en otros casos de fusión que se están produciendo en este momento –como el de La Caja de Canarias, Caja de Ahorros de la Inmaculada de Aragón (CAI) y Caja Rioja–, ha sido el denominado Sistema Institucional de Protección (SIP), también conocido como fusión virtual o fusión fría.
¿En qué consiste el SIP? No son uniones propiamente dichas, sino acuerdos de alianzas estrechas que han regateado sin problemas las luchas de poder que han perjudicado otras fusiones, así como las negativas de comunidades autónomas y consejos de administración. Cada caja mantiene la personalidad jurídica, la identidad corporativa, la marca, la actividad comercial y, sobre todo, la obra social y los consejos de administración. Pero, aparte, las entidades refuerzan así los campos más vulnerables a la recesión actual: la política de riesgos, la gestión financiera, la tesorería, la auditoría y el control interno. Los SIP no conllevan de entrada, según los expertos, una reducción drástica de plantilla ni el cierre de oficinas, dado que los solapamientos de redes y negocios son menos intensos entre entidades de diferentes autonomías.
Por eso, las fuentes consultadas por este diario sobre el principio de acuerdo alcanzado ayer entre CajaCanarias, CAN, Sa Nostra y Caja Burgos subrrayaron que es "una buena noticia para la economía canaria". El Gobierno de Canarias se ha mostrado desde el primer momento de acuerdo con las decisiones tomadas por la entidad tinerfeña, que participará gracias a la fusión en la quinta o sexta caja más fuerte del país.