EFE | RABAT
El ministro de Asuntos Exteriores marroquí, Taib Fassi Fihri, sostiene que el Gobierno marroquí "no hará ninguna concesión" en el caso de Aminetu Haidar, y calificó la actitud de la activista saharaui de "chantaje", de ser la protagonista de una "maniobra orquestada por Argelia y el Polisario". La huelga de hambre, según Fihri, no es una cuestión humanitaria, sino "una decisión política tomada en otra parte para impedir la reanudación de las negociaciones" sobre el contencioso del Sáhara Occidental, afirmó el ministro.