EFE | ARGEL-ARRECIFE
El presidente de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) ha solicitado una mediación del rey de España ante el rey de Marruecos para "facilitar" el regreso de Aminatou Haidar a su país, informó ayer la agencia de prensa saharaui SPS. "El Frente Polisario valora las iniciativas del Gobierno español para convencer a las autoridades marroquíes a anular la medida de expulsión y permitir a la militante regresar a su país", escribe el presidente saharaui en una carta al rey de España.
Según Abdelaziz, el rey de España "está en condiciones de jugar un papel de mediador por razones múltiples, entre ellas su carisma y su buen hacer". Añade que España tiene "una influencia y una credibilidad a nivel bilateral, europeo y mundial", pero señala que este país "no ha agotado aun todas las posibilidades para convencer al Gobierno marroquí".
Un paseo inesperado. Aminatou Haidar salió ayer por la tarde a dar un pequeño paseo en su silla de ruedas para "tomar el aire" y se mostró molesta ante los flashes de los fotógrafos y cámaras de televisión. Tras pasar casi toda una semana encerrada en su habitáculo del aparcamiento de guaguas del aeropuerto, que ha abandonado en contadas ocasiones, la activista saharaui salió ayer sobre las 18:00 horas del recinto que ocupa para dirigirse al cuarto de baño.
Con gesto cansado, Haidar se montó en la silla de ruedas que utiliza en sus desplazamientos y fue conducida hasta los cercanos aseos. Los fotógrafos y cámaras de televisión que siguen su huelga se dispusieron a tomar imágenes del día de ella, lo que causó diferencias entre los informadores y el entorno de la activista, que reclamaba que no se la molestara.
A continuación, los miembros de la Plataforma de Apoyo Aminatou Haidar pidieron a los reporteros gráficos que respetaran la decisión de la activista de dejarla dar un pequeño paseo porque necesitaba "tomar el aire" y que no la siguieran. El paseo apenas fue de varias decenas de metros y desapareció de la vista de todos los presentes tras una guagua. Casi diez minutos después, reapareció la silla de ruedas de Haidar y entonces los responsables de la seguridad y salud de la activista dijeron a los periodistas que podían tomar imágenes.