DANIEL MILLET | SANTA CRUZ DE TENERIFE
En Coalición Canaria se da por hecho que Paulino Rivero quiere volver a ser candidato a la Presidencia del Gobierno de Canarias en las próximas elecciones autonómicas de 2011. Además, Rivero va a contar con una gran ventaja: su control "total e indiscutible" del partido, aunque ya no sea presidente nacional, va a propiciar un apoyo unánime en las filas nacionalistas. Así lo confirmaron a este diario varias fuentes destacadas del organigrama político de CC. "No hay pronunciamiento oficial, pero se da por hecho que él quiere ser el candidato", comentó una de estas fuentes, mientras otra aseguró que "su opción contaría con el aval de una amplia mayoría".
El partido es consciente del fuerte gancho electoral de Ana Oramas, actual portavoz de CC en el Congreso de los Diputados, algo que se refleja en prácticamente todas las encuestas que han encargado los nacionalistas. Pero Oramas ya ha dejado claro que quiere seguir la próxima legislatura en Madrid y su alternativa estaría totalmente descartada. ¿Y por qué tanto consenso en CC alrededor del actual presidente del Gobierno? Porque Rivero "tiene delfines, torres y caballos" entre los coalicioneros de cada Isla –fue presidente regional desde 1999 hasta 2007–, porque "ha superado con creces" la animadversión que generó a su llegada a la Presidencia –aún siendo cabeza de lista de la tercera fuerza más votada–, porque ha mantenido contra viento y marea "el equipo más estable en la historia del Ejecutivo" –ningún consejero ha sido siquiera discutido por Rivero– y porque "ha triunfado en su idea de ser presidente de la gente, de los canarios".
En Coalición son conscientes de sus deficiencias dialécticas y de la falta de carisma que transmite en apariencia, pero también creen que "ha mejorado mucho su discurso a base de discreción e inteligencia emocional" y que lo compensa con ese aire –que él mismo y sus asesores han querido potenciar– de hombre hecho a sí mismo, de pueblo. La inteligencia emocional es precisamente una de las virtudes, aparte de la capacidad de trabajo, que más le achacan sus compañeros de formación, una habilidad que ha ido adquiriendo este profesor de primaria a lo largo de una trayectoria política que este 2009 cumple 30 años y que lo ha hecho un "cuatro por cuatro", un "líder de maratón".
¿Es creíble? Uno de los dirigentes consultados pone un ejemplo: "¿Es creíble ver a Paulino ordeñando una vaca o arando junto a un agricultor? Pues sí. ¿Es creíble ver a Juan Fernando López Aguilar ordeñando una vaca? Pues rotundamente no. Lo que tampoco sería creíble es ver a Paulino recibiendo una distinción, tipo doctor honoris causa, pero a él tampoco le importa mucho; le preocupa más transmitir normalidad, que se le vea junto a la gente común, con los ciudadanos modestos. No hay que olvidar que él procede de una familia humilde de Tenerife".
Ser un buen líder. Los hay que lo respaldan con mayor o menor entusiasmo, y los hay incluso que no estarían por la labor de que repitiera, pero muchos en CC entienden que Rivero ha manejado "con acierto" en los dos primeros años de legislatura las tres características que los expertos consideran debe tener un buen líder político: autoridad y mando en su formación, un aura de honestidad e integridad en su carrera y ser alguien cercano y omnipresente, un titán para toda una sociedad. "Ha sabido combinar satisfactoriamente todas estas facetas, partiendo de un currículo impoluto, en el que jamás se ha visto envuelto en ninguna investigación ni sospecha. Claro que no es Demóstenes [político y pensador griego conocido como el más grande orador de la antigüedad], pero ha ido venciendo las reticencias con las que se topó cuando juró como presidente", dice un cargo de CC.
¿Y por qué Rivero generó tanto rechazo apriorístico? La oposición socialista no se ha cansado de decir, sobre todo López Aguilar, que "por su incapacidad manifiesta" y "por su populismo bananero", aparte de recordar que sí existe un manchón en su expediente: el conocido como caso sobrina, ocurrido en 2008 pero conocido el pasado verano. Sin embargo, en CC tienen claro que fue por dos causas: "La fuerte oposición mediática con la que fue recibido, sobre todo en Gran Canaria, y el hecho de que sus adversarios llamaran y sigan llamando ATI a la CC de Rivero, espoleando subliminalmente el pleito". "Si CC fuera ATI, le aseguro que los nacionalistas palmeros, majoreros, conejeros o herreños habrían puesto ya el grito en el cielo. Y la realidad es que no lo han hecho", defiende otra voz destacada del partido.
La toma de posición del presidente es un hecho en los corrillos coalicioneros más documentados, pero además se empieza a sentir en determinadas valoraciones públicas. El mejor ejemplo lo encontramos en una reciente entrevista publicada por La Opinión de Tenerife al alcalde de La Laguna, Fernando Clavijo, quien dijo: "Ana Oramas sería una magnífica candidata para lo que quiera, pero yo no creo que a Canarias le convenga que sea la candidata en 2011. Una de las cosas que nos ha pasado mucha factura en el Gobierno regional es la interinidad, la rotación entre las dos Islas capitalinas para aportar candidatos. Sin duda, lo que le conviene hoy a Canarias es tener un presidente durante 8 años. El mejor candidato es, por tanto, Paulino Rivero. Debe ser el próximo presidente para consolidar su proyecto".
El principal escollo está en Gran Canaria. La repetición de candidato tinerfeño y la imposibilidad teórica de confluir con Nueva Canarias convertirían en una utopía la deseada y necesaria remontada en la Isla redonda. Y es que el derrumbe de CC en las elecciones al Parlamento de 2007 en Gran Canaria fue descomunal: si en 2003 fue la segunda fuerza más votada, por detrás del PP, con 88.281 votos, en 2007 y tras la fuga de Román Rodríguez pasó a la cuarta posición con sólo 21.338 votos; es decir, la friolera de 66.943 papeletas menos.
Gran Canaria. "En Gran Canaria ya tocamos suelo", señala uno de los coalicioneros preguntados por este diario, para precisar que la clave pasaría por una mejoría en las otras Islas orientales. "Fuerteventura, aunque no se haya comentado mucho, ha sido la niña mimada de Paulino y en Lanzarote, las divergencias entre el presidente insular del partido, Jesús Machín, y el anterior responsable regional, Torres Stinga, sobre la idoneidad de pactar con el PIL (Machín está por la labor, Stinga no), no impiden que se mantengan unas buenas expectativas de una candidatura de Rivero. Lo demás son todo bastiones donde una repetición de Rivero sólo generaría expectativas de crecimiento".
Mientras el que fuera primer alcalde democrático de El Sauzal toma posiciones y mientras cunde el pesimismo en CC sobre un posible pacto pre o postelectoral con NC, el propio Paulino Rivero redobla esfuerzos para aparecer como un presidente omnipresente y para minimizar los riesgos mediáticos. Hay dos detalles que recuerda un colega destacado de formación: "¿Se ha fijado que en los últimos meses apenas concede entrevistas a los medios de comunicación y desde hace ya muchos meses apenas habla de López Aguilar?". Su equipo cree que un exceso de entrevistas es contraproducente y que lo mejor que se puede hacer con el líder del PSC es ningunearlo. Eso sí, seguirá asistiendo a maratones, ordeños de vaca y zonas afectadas por algún contratiempo. Porque Paulino quiere ser "el presidente de la gente"... hasta 2014.