LA OPINIÓN | SANTA CRUZ DE TENERIFE
Tras analizar los Presupuestos de la Comunidad Autónoma de Canarias para 2010 en su Comisión de Política Fiscal y Económica, la Cámara de Comercio de Santa Cruz de Tenerife considera que estas cuentas públicas son "los presupuestos de la resignación", ya que en ellos escasean las políticas dirigidas a reactivar la economía canaria, y se registra un elevado endeudamiento, a pesar del importante descenso que han experimentado los gastos en inversión.
La Cámara considera, además, que las políticas dirigidas a los sectores productivos tienen un carácter prácticamente testimonial. "La competitividad y la productividad de la economía del Archipiélago son una verdadera asignatura pendiente en estos presupuestos, que no entran en la raíz de los problemas del tejido empresarial de Canarias",alega la institución cameral.
La participación en el gasto total de la Comunidad Autónoma dirigido al desarrollo de los sectores productivos es tan sólo del 4,5%. En este sentido, la Cámara considera que la atención que se ha prestado a este capítulo es "absolutamente insuficiente y más teniendo en cuenta que, si no se apoya a los empresarios, el desempleo va a seguir cabalgando a sus anchas". Además, si se compara con las cuentas de 2009, el gasto en las políticas destinadas a mejorar las empresas canarias cae en más de un 10%.
Otra de las grandes preocupaciones de la Cámara es que el nivel de déficit no financiero en el que espera incurrir la Comunidad Autónoma el próximo año se incrementa en un 163,5% provocando un agujero de 1.208.375.009 euros. Un endeudamiento que apenas tiene repercusiones en el estímulo a los distintos sectores económicos de Canarias y que, en principio, va dirigido a cubrir la macroestructura de gastos que la Administración regional ha generado en los últimos años. De hecho, un informe del Servicio de Estudios de la Cámara alerta sobre la escasa capacidad de respuesta que tiene el presupuesto para hacer frente a la grave crisis económica a la que se enfrenta el Archipiélago. "Si no se recupera la actividad productiva a lo largo del 2010, se puede poner en riesgo la estabilidad presupuestaria.
Además, la medida acertada de no incrementar la carga impositiva, podría carecer de continuidad, puesto que inevitablemente el Ejecutivo se vería obligado a subir los impuestos".
Aunque desde la Cámara se reconoce el escaso margen de maniobra del Gobierno de Canarias para 2010, también se apunta que parte del estrangulamiento presupuestario viene no sólo provocado por la crisis económica, sino también por una "visión demasiado optimista" de las cuentas públicas de 2009. "Las previsiones fueron malas no sólo en cuanto al comportamiento de la economía y, por tanto, de los ingresos, sino también por su orientación del gasto". La Cámara sostiene que en el presupuesto de 2009 todavía había margen para acometer políticas anticíclicas que habrían podido sostener una mayor actividad económica en la actualidad.
En 2009, las inversiones reales acusaban un descenso de -9,2%, un porcentaje al que hay que ahora hay que sumar una pérdida de -11,5%, "lo que supone una auténtica cortapisa en las vías de recuperación de la economía de las Islas a lo largo del próximo año", según el Servicio de Estudios Económicos de la Cámara.
Valoración de esfuerzo. Sin embargo, la institución cameral valora el esfuerzo que se está haciendo en los presupuestos por atenuar los impactos de la elevada tasa de paro del Archipiélago a través de una apuesta por la formación del desempleado, ya que la crisis ha demostrado que la velocidad de salida de personas del mercado laboral está muy asociada a la baja cualificación de las mismas. En este sentido, la Cámara entiende que es positivo apostar por la recualificación de la mano de obra para que el paro en las Islas no se afiance como un problema estructural de nuestra región.
Poco realismo. En la Comisión de Política Económica y Fiscal de la Cámara también se analizaron las previsiones de crecimiento económico que el Ejecutivo regional mantiene para 2010, unas expectativas que -a juicio de los empresarios de la Cámara- son "poco realistas al contemplar, desde una visión moderadamente optimista, la evolución de la economía y del empleo para el próximo año". Y es que el Ejecutivo regional prevé un decrecimiento de la economía canaria del -0,4%, una inflación media del 1,5% y una tasa de paro del 27%. Unas perspectivas que -desde el Servicio de Estudios- vuelven a incurrir, tal y como ya pasó el pasado año, en "un enfoque un poco ingenuo sobre la capacidad de recuperación de la actividad productiva del Archipiélago, especialmente dañada por el impacto de la recesión económica". En este sentido, la Cámara manifiesta su preocupación sobre los riesgos que este enfoque puede suponer en la previsión de ingresos públicos, con el consecuente efecto acumulativo en déficit presupuestario de nuestra región.
Las políticas presupuestarias y de gasto que se plantean tienen un escaso impacto para aumentar la competitividad y la productividad de la economía del Archipiélago. Así, destaca que la participación en el gasto total de la Comunidad Autónoma dirigido al desarrollo de los sectores productivos es tan sólo del 4,5%, de los que tres puntos porcentuales se concentran entre el sector primario (1,3%) y la I+D+i (1,7%). El restante 1,5% se reparte entre Industria y energía (0,5%), turismo (0,6%) y Promoción económica y comercial (0,4%).
Con este panorama, parece difícil responder ala necesidad de mejorar la competitividad y la productividad de las empresas canarias.