EFE | ARRECIFE
La más célebre activista saharaui, Aminatu Haidar, retenida el viernes en El Aaiún y devuelta ayer a Lanzarote a la fuerza por las autoridades marroquíes, pretende regresar a la capital del Sáhara Occidental en el próximo vuelo que salga desde la Isla, informaron fuentes familiares y del Frente Polisario. Aminatu Haidar se negó en un primer momento a desembarcar del avión en el que fue devuelta ayer al mediodía a Lanzarote por las autoridades marroquíes, porque su intención era regresar, si bien luego accedió a bajar del avión tras hablar con la Policía española, según fuentes policiales.
Erguiri Haidar, familiar de la activista, explicó desde el aeropuerto lanzaroteño que el vuelo en el que fue "expulsada" de El Aaiún aterrizó en Lanzarote sobre las 12:45 horas y Aminatu Haidar se mantuvo en el interior del aparato hasta las 14:00 horas. Ante su negativa a bajar del avión, agentes de la Policía española hablaron con ella y la convencieron de que abandonara el avión, lo que, según fuentes policiales, hizo voluntariamente.
"No nos explicamos cómo la han podido dejar entrar a España si no tiene pasaporte", dijo su primo Erguiri Haidar, quien aseguró que tras su detención en El Aaiún la gendarmería marroquí le retiró todas sus pertenencias. Medio centenar de saharauis, con banderas y pancartas, se concentraron en el aeropuerto de Lanzarote para arropar a la conocida defensora de los derechos humanos del pueblo saharaui. Haidar fue retenida el viernes junto con los periodistas españoles Pedro Barbadillo y Pedro Guillén nada más desembarcar en El Aaiún. Los periodistas, que fueron puestos en libertad por la noche y regresaron a Gran Canaria, dijeron que habían sido interrogados por la Policía marroquí por haber tomado imágenes del aeropuerto sin autorización.
Haidar, conocida como la Gandhi saharaui, regresaba a El Aaiún después de recibir en Nueva York el Premio Coraje Civil 2009 de la Fundación Train, que se une a otras distinciones como el Premio de Derechos Humanos Robert Kennedy que recibió el año pasado en una ceremonia en el Senado estadounidense.
Marruecos solía detener y llevar ante los tribunales a los saharauis independentistas, pero no había expulsado a ninguno, informó ayer la edición digital del diario El País. Desde principios de los noventa ningún opositor al régimen marroquí ha sido expulsado. El último fue el entonces izquierdista Abraham Serfaty al que se le retiró la nacionalidad y se decretó que era brasileño antes de obligarle a salir del país.
La expulsión de Haidar se enmarca en un endurecimiento de la política de Maruecos contra los independentistas, añade la información de El País.
Complicidad de España. La activista dijo ayer que lo que ha sucedido refleja la postura de "complicidad" del Gobierno de España con Marruecos respecto al problema del pueblo saharaui. "El Gobierno español asume toda la responsabilidad histórica y moral hacia el pueblo saharaui y hasta ahora ha optado por el silencio hacia unos ciudadanos que hasta ayer fueron españoles", señaló Haidar en el aeropuerto de Lanzarote mientras esperaba para poder regresar a su tierra.
Marruecos impidió ayer por la tarde a la activista volar de nuevo a la capital del Sáhara Occidental, informaron a Efe fuentes del Frente Polisario.