SOL RINCÓN BOROBIA | SANTA CRUZ DE TENERIFE
-¿Usted duda de la intencionalidad de la proposición de ley sobre especies protegidas que presentó Coalición Canaria? ¿Cree que hay truco?
-Nosotros no estamos en contra del documento, sino de las formas en las que se ha elaborado. Lo que planteamos es que, dada la envergadura de una ley de estas características en Canarias, teniendo en cuenta la fragilidad del ecosistema y otros condicionantes, debiera haberse planificado de otra manera y con la comunidad científica. Quizás el procedimiento que se ha utilizado no sea el adecuado, ya que se trata de un catálogo de especies protegidas. Hay que recordar que para hacer el catálogo de especies amenazadas los partidos políticos y el Gobierno tuvieron la oportunidad de sentarse con la comunidad científica, que es la que tiene toda la autoridad en este tema por su trabajo y sus conocimientos técnicos.
-¿Cuándo se perdió la primera oportunidad de contar con los científicos?
-Se perdió en el mismo momento en el que se planteó el debate en el Parlamento. Estamos en la primera fase, que es la toma de consideración de la ley, pero consideramos que la iniciativa elegida no es la adecuada. Se podía haber llevado al Parlamento a través de un proyecto de ley y no a través de una proposición de ley, porque entonces sí hubieran tomado relevancia aquellos informes técnicos necesarios que nosotros echamos en falta en el catálogo.
-¿Por qué cree que se ha hecho tan deprisa?
-No lo sé. Espero que las intenciones del Gobierno de Canarias sean las de intentar que se plasme un documento técnico más que político. Lo que debe importar al Gobierno y a los que somos diputados es el contenido del catálogo. Pero, ¿cuál es el criterio que se ha llevado a cabo para plasmar en el documento determinadas categorías y cambiar el nivel de protección de unas especies y de otras no? Esa es la pregunta que yo le hago al Gobierno, porque el catálogo de especies amenazadas sí que se acordó con la comunidad científica canaria. Se escuchó a los científicos. Hay que aclarar que mi grupo político no está en contra del desarrollo socioeconómico de Canarias, y más en una época como esta. Y no es que ahora yo sea demagoga con este planteamiento. Pero debe haber un equilibrio entre las políticas sostenibles y el desarrollo socio económico de la comunidad autónoma.
-Coalición Canaria asegura que el catálogo no ha salido de la nada, sino que se han seguido unos criterios contemplados en las normas.
-Es verdad que se han fijado los criterios que obliga la ley nacional a fijar. Pero existen singularidades en cada comunidad autónoma. Al contenido del catálogo le hace falta un contenido más técnico, consensuarlo, verificar los criterios a la hora de catalogar. ¿Quiénes somos nosotros, políticamente hablando, para catalogar a determinadas especies? ¿Qué conocimientos tenemos los políticos para descatalogar o cambiar de categoría a determinadas especies? Es un tema serio y no se puede tomar a la ligera.
-Pero Coalición Canaria dice que sí ha consultado con científicos.
-La comunidad científica debe hablar al respecto. Tiene mucho que decir y se le debe escuchar más de lo que se le ha escuchado hasta ahora. Tal vez en el momento de las enmiendas podamos reconducir la iniciativa. Los temas que al Gobierno de Canarias le interesa sacar son muy lícitos, pero teniendo en cuenta que hay que proteger de forma adecuada y que hay que tener un criterio científico. Si estuviéramos hablando de otras iniciativas totalmente políticas podríamos tener opiniones encontradas porque cada partido quiere llevar a cabo su proyecto. Pero en este caso es un tema técnico y de una índole científica total, desde la primera palabra que se escriba hasta la última, por lo que tiene que estar avalada por la comunidad científica.
-¿Tienen claras las enmiendas que aportará a la proposición de ley?
-Todavía no, porque es una cuestión muy técnica y requiere un trabajo más pormenorizado. Pero serán fruto de cuestiones que se puedan plantear objetivamente y que se puedan soportar desde el punto de vista jurídico y científico. Si los grupos políticos tienen de verdad un interés por hacerlo bien, se puede. Aún estamos en tiempo y forma.
-Por lo que dice, la ley propuesta por Coalición Canaria tiene más peso político que técnico.
-Sí. Simplemente por cómo se ha tramitado la iniciativa, a través de una proposición de ley y no de un proyecto de ley.
-En el debate de la toma en consideración de la proposición, la polémica de lo sebadales en torno a la construcción del puerto de Granadilla estaba en la mente de todos, pero nadie la mencionó.
-Los sebadales tienen su interés por el puerto de Granadilla y por que, con la proposición de Coalición Canaria, estarían dentro de la categoría nueva del catálogo, que es la referente a la protección de las especies que sean importantes para los ecosistemas canarios. Pero yo no hablé de ellos porque no podemos centrar el debate sólo en los sebadales.
-Los nacionalistas insisten en que los sebadales no están en peligro de extinción, pero sí tienen interés comunitario.
-Esa es la opinión politíca, pero a lo mejor la opinión técnica difiere. Precisamente las enmiendas tomarán relevancia en cuanto a los sebadales y otras muchas especies que, a juicio de la comunidad científica, no están en la categoría en la que deberían estar.
-¿Se atravería a decir que la proposición de ley está hecha para hacer el puerto de Granadilla?
-Yo creo que eso sería pecar de simplismo. Yo considero que el debate debe centrarse en el contenido del catálogo de especies protegidas, desde la primera especie hasta la última. El caso de los sebadales ha tenido repercusión mediática porque ha tenido que ver con el tema del puerto, pero que es un tema a parte que se ha debatido en comisión parlamentaria y tiene su trayectoria legal y política al margen del catálogo. El catálogo tiene mucha más entidad, No se trata sólo de los sebadales.
-Bueno, pero lo cierto es que, de salir la ley tal y como la plantea el Gobierno, sí afectaría de forma favorable al puerto de Granadilla.
-Es una irresponsabilidad resumir esta ley en la repercusión que pueda tener en el puerto de Granadilla porque podrá ser intencionada, pero cada uno tiene sus intereses lícitos politicamente hablando. Lo que yo creo es que hay que debatir en profundidad todo el contenido del catálogo y si realmente los sebadales no están colocados en el nivel de protección que debieran dentro del catálogo, habrá que reubicarlos, al igual que el resto de las especies protegidas.