SOL RINCÓN BOROBIA | SANTA CRUZ DE TENERIFE
El Pleno del Parlamento de Canarias decidió ayer tomar en consideración la proposición de ley del Partido Socialista Canario sobre la reforma del sistema electoral regional. El portavoz de la oposición, Santiago Pérez, explicó que el objetivo de su grupo es "reforzar el sistema de Gobierno desde el punto de vista democrático" bajando el porcentaje de votos que un partido debe conseguir en cada isla en la que se presenta a las elecciones al Parlamento del 30% al 5%. Indicó que "el pueblo canario es el titular del derecho de autonomía" y abogó por utilizar las barreras electorales, "que son una restricción a la proporcionalidad", con "una cierta prudencia" y de forma que no sea "tan cruda".
Para el portavoz socialista, la barrera insular que debe superar un partido para estar en el Parlamento significa que "hasta el 30% de los votos de los ciudadanos de una isla son tirados a la basura a la hora de repartir escaños".
Además, recordó que "la capacidad legislativa del Parlamento está limitada por el Estatuto de Autonomía", es decir, no puede abordar, por ejemplo, la creación de una cirscunscripción exterior (para las personas residentes ausentes) ni autonómica.
En cuanto a la reforma del Estatuto avanzó que su grupo "va a defender que Canarias no tiene déficit de competencias, sino que lo que necesita es más y mejor democracia".
Santiago Pérez dejó claras estas ideas sobre la reforma del Estatuto para adelantarse al posicionamiento del Grupo de Coalición Canaria. En efecto, el portavoz de los nacionalistas, José Miguel Barragán, indicó minutos después la conveniencia de que el debate del texto autonómico sea paralelo al del sistema electoral. "Tenemos que contar con un Estatuto avanzado y potente", dijo.
Además puso otra condición para la aprobación de la reforma electoral: "el consenso entre las tres fuerzas políticas". Es más, a esta última premisa le dio tanta importancia que incluso aseguró que su grupo estará dispuesto a aprobar una nueva ley electoral al margen del Estatuto de Autonomía si se logra ese consenso".
Barragán también aprovechó la ocasión para criticar el título de la proposicio´n de ley de los socialistas: Para la democratización del sistema electoral al Parlamento de Canarias. A este respecto, el portavoz señaló que "en Canarias ya hay democracia". Asimismo, el diputado consideró la proposición de ley "una trampa" de la oposición para "ver si provocaba divisiones en Coalición Canaria", ya que en ese grupo hay diferentes opiniones sobre la reforma electoral.
Por su parte, el diputado del Partido Popular, Manuel Fernández González, aseguró que su grupo está dispuesto a estudiar "a fondo" la reforma de la ley, aunque criticó la propuesta de los socialistas, de la que aseguró que "no se la aprueba ni su propio grupo". Adelantó que no le importa bajar los topes electorales, "pero hay que respetar la población".
Para el diputado, "hay que buscar una fórmula de compensación poblacional", ya que, añadió, "quien manda es cla población, no las islas".
Fernández también aseguró que la proposición de bajar la barrera insular del 30 al 5 por ciento "está bien calculada" por los socialistas para que puedan entrar al Parlamento de Canarias tanto el Partido Independiente de Lanzarote (PIL) como Nueva Canarias (NC), dando a esto más importancia que el que se logre un Estatuto autonómico más fuerte para Canarias, opinó el parlamentario conservador.