LA OPINIÓN | SANTA CRUZ DE TENERIFE
El presidente de la Asociación Hotelera y Extrahotelera de la provincia tinerfeña (Ashotel), José Fernando Cabrera, criticó ayer la política "continuista" del Gobierno de Canarias en materia de turismo. Afirmó, en una comida con medios de comunicación, que la crisis del sector no es coyuntural, sino que se manifiesta desde el año 2000 y que, por tanto, no se puede afrontar con mensajes de que el turismo se recuperará cuando lo hagan los mercados británicos y alemán, como sostiene la consejera canaria de Turismo, Rita Martín.
Cabrera echó en falta una acción del Gobierno canario más acorde con los intereses de la patronal del sector, pues, en su opinión, las campañas promocionales no resultan efectivas y se aprueban leyes en perjuicio del desarrollo turístico. Al respecto, se refirió a la excesiva burocracia para abrir un negocio o la política contraria a mejorar el litoral, sobre todo, la regeneración de playas.
Indicó que no constituye una estrategia el esperar a que mejore Europa, porque, en caso de que no se adopten medidas correctoras, se saldría muy dañado.
El presidente de Ashotel aseguró que esta postura crítica con las acciones del Ejecutivo autonómico es coincidente con el resto de patronales en las Islas, y achacó además la falta de voluntad política para sacar adelante un plan estratégico para relanzar el sector turístico en las Islas, pues no ha obtenido respuesta del Gobierno regional.
Casinos. Ashotel, dijo, va a pedir que se liberalicen los casinos, pues en la isla de Tenerife están en manos del Cabildo, dentro de la política de apostar por el turismo de calidad para poder elevar la competitividad frente a los países turísticos que son competidores directos como Turquía, Caribe, Egipto y Marruecos. Destinos, recalcó Cabrera, que, a diferencia de Canarias, han elevado en los últimos dos años la llegada de turistas.
Ante la situación de crisis del turismo, auguró una caída de las pernoctaciones para este año en 13,5 millones, lo que supondría, agregó, unas pérdidas de ingresos superiores a los 1.000 millones de euros.
Asimismo, Cabrera criticó, por su escasa repercusión, las medidas aprobadas recientemente, porque aparte de estar previstas con anterioridad, "no son las de choque que Canarias necesita para revertir la situación".
El presidente de Ashotel recalcó que la rebaja del 15% de las tasas aeroportuarias en vuelos de la Península supone sólo un descuento del 1,38 euros por pasajero que, frente a un costo del paquete turístico de 450 euros, supone prácticamente nada. Comparó esta ayuda con los 1.000 del plan para la automoción.
Los hoteleros reclaman a Martín que destine sus recursos al turismo
La asociaciones de hoteleros de Canarias han firmado un documento en el que se incluyen las medidas específicas que pretenden que se aprueben en el Consejo de Ministros que se celebrará el próximo 9 de octubre en Las Palmas de Gran Canaria. En el mismo documento, se incluyen otras medidas complementarias "para su implementación por el Gobierno canario". Entre esas propuestas, se pide "destinar todos los recursos de la Consejería de Turismo a la actividad propiamente dicha, concentrándolos fundamentalmente en promoción exterior".
Según las patronales turísticas, se observa como "muchos recursos se continúan destinando a instalaciones deportivas y culturales que no aportan nada a la promoción turística". Sin embargo, indican, "no se pueden acometer importantes campañas con touroperadores y acuerdos con líneas aéreas por falta d e recursos".
Entre las medidas que piden al Ejecutivo autonómico, destacan la redacción de un plan estratégico del Archipiélago partiendo del plan de marketing, plan de conectividad y plan de promoción. Respecto a los mismos, se indica que todavía no se ha desarrollado el de marketing y que el de conectividad se limita a ser un "documento generalista, que no aporta nada nuevo".
A nivel normativo, los empresarios del sector turístico reclaman la modificación del reglamento de piscinas, para evitar la exigencia del socorrista en todas las instalaciones; el cambio de la ley de transportes para permitir el uso de limusines en los hoteles, y la no renovación de concesiones de acuicultura fuera de los espacios previstos en los planes insulares.