JESÚS MONTESDEOCA | LAS PALMAS DE GRAN CANARIA
El sector saavedrista y algunos barones insulares del Partido Socialista Canario (PSC) están incrementando su ofensiva para obligar a Juan Fernando López Aguilar a redefinir la estrategia de cara a las elecciones autonómicas de 2011 y para que aclare si él será o no el candidato a la Presidencia del Gobierno. En respuesta a los desafíos públicos de Jerónimo Saavedra, Casimiro Curbelo o José Segura, el líder de los socialistas isleños ha convocado hoy en Lanzarote una reunión de la cúpula del partido con José Luis Rodríguez Zapatero para escenificar el apoyo del presidente del Gobierno a su actuación, en un encuentro al que no está invitado el alcalde de Las Palmas de Gran Canaria.
La pugna entre los seguidores de López Aguilar y los de Saavedra, dos generaciones y dos formas de entender la política, no ha concluido. Esa disputa quedó meridianamente cerrada en el XI Congreso Regional del PSC, en noviembre de 2008, pero se reabrió tras la decisión de López Aguilar de concurrir a las Elecciones Europeas, lo que le obliga a estar la mayor del tiempo en Bruselas o Estrasburgo.
Desde entonces, Saavedra no ha dejado de reclamar un cambio de estrategia para que el PSC no vuelva a quedar aislado tras las elecciones autonómicas de 2011, pues da por hecho que ganar esos comicios por mayoría absoluta es muy complicado. El alcalde capitalino es la punta de lanza de ese grupo de descontentos y en algunas ocasiones "va por libre", como cuando reclama un acuerdo con CC, señalan las diversas fuentes consultadas.
La presión no se frenará con el acto de hoy con Zapatero, aseguran las mismas fuentes, pues "el desasosiego" empieza a calar incluso entre los hipotéticos aliados de López Aguilar, ya que éste se niega a dar señales de lo que hará en los dos próximos años. "El debate interno no está centrado en si hay que buscar un acuerdo con los nacionalistas, sino en cómo romper el pacto CC-PP para no seguir en la oposición de por vida", comenta uno de los dirigentes críticos.
Desde el otro bando, uno de los miembros de la dirección asegura que lo que pretende la vieja guardia "es aburrir a López Aguilar para que se quede en Bruselas y volver a controlar el partido".
El telón de fondo son las candidaturas de 2011, tanto la de la Presidencia del Gobierno como las listas a las principales instituciones, pues algunos barones saben que con López Aguilar en la secretaría general del PSC tienen muy complicado repetir. Uno de ellos es el gomero Casimiro Curbelo, que en la última reunión de la ejecutiva regional pidió claramente un cambio de rumbo con el argumento de que las instituciones gobernadas por los socialistas necesitan un mayor entendiendo con el Gobierno de CC.
Los seguidores de Aguilar prefieren la estrategia dura
Una de las discusiones entre las distintas familias socialistas se centra en la conveniencia de mantener la estrategia de enfrentamiento con el Gobierno de CC-PP, que dio resultado en las elecciones de 2007, pero que se ha desinflando con la marcha de López Aguilar, primero a Madrid y ahora a Bruselas. Las cabezas visibles de esa línea dura son, entre otros, la secretaria de Organización, Gloria Gutiérrez; el portavoz en el Parlamento de Canarias, Santiago Pérez; el senador Arcadio Díaz Tejera; y miembros de la ejecutiva como Francisca Luengo o Sandra Rodríguez Vázquez.
La ´vieja guardia´ reclama una tregua con Coalición
A los desafíos públicos de Jerónimo Saavedra se han apuntado Casimiro Curbelo y José Segura, veteranos dirigentes que cuentan con un elemento a su favor: tienen votos en sus respectivas circunscripciones y están en el poder, no en la oposición. Saavedra no está en la ejecutiva regional y tampoco figura entre los invitados a la cumbre de hoy en Lanzarote, pero no cejará en sus críticas a Aguilar, que según fuentes cercanas a éste último ya está "hastiado" con las salidas de tono del alcalde. Cargos públicos como Francisco Hernández Spínola y Blas Trujillo están en esa linea.
La tercera vía donde buscar al candidato alternativo
En un punto intermedio se encuentran muchos dirigentes que respaldan la estrategia dura de López Aguilar pero han ido tamizando su discurso. Entre ellos, el número dos del partido, José Miguel Pérez, que se ha visto obligado a salir en defensa de la libertad de opinión de Saavedra. También el secretario general de la Agrupación de Las Palmas de Gran Canaria, Sebastián Franquis, que busca un equilibrio entre las posiciones de López Aguilar y las de Saavedra. En este grupo se buscaría al candidato de 2011 si Aguilar no repite, bien el propio Pérez o la delegada Carolina Darias, entre otros.