PATRICIA ÁLVAREZ LEÓN | SANTA CRUZ DE TENERIFE
A lo largo de los últimos años, el consumo de energías renovables se ha visto incrementado. La toma de conciencia de que recursos de los que dependemos en numerosos ámbitos de nuestra vida cotidiana, como el petróleo, son agotables, ha hecho cada vez más rentable y necesaria la explotación de nuevas fuentes de energía.
De hecho, el Plan Energético de Canarias (Pecan) pretende conseguir, en 2015, que un 30% de la energía eléctrica proceda de fuentes de energía renovable, un objetivo ambicioso que cumple con las previsiones de la Unión Europea, cuya cifra era de 22,1% para 2010.
El Pecan 2006-2015, aprobado en el Parlamento con el apoyo de todos los grupos parlamentarios, es el documento de referencia para el desarrollo energético de las Islas. En él se da cuenta del escenario energético de Canarias y se traza el consecuente plan de actuación.
Precisamente, uno de los objetivos para el año 2015 es alcanzar una potencia instalada de 1.025 MW en el ámbito de la energía eólica.
Actualmente, se está llevando a cabo un concurso público para la asignación de 440 MW de esta energía. Una vez resuelta la convocatoria, Canarias contará con 576,5 MW que, sumados a los 17,7 ya existentes para parques de consumos asociados, constituirá un total de casi 600 MW.
Esta cifra resulta significativa, puesto que superará, en el año 2012, la mitad de los megavatios que el Pecan pretendía conseguir para 2015.
El Hierro es la única isla que no participa en este concurso, debido al proyecto El Hierro 100% energías renovables, que prevé el autoabastecimiento energético de la Isla del Meridiano, gracias a la construcción de un nuevo sistema hidroeólico.
Para la provincia de Santa Cruz de Tenerife, se asignará un total de 181 MW, mientras que en la provincia de Las Palmas de Gran Canaria, la potencia distribuida será de 259 MW.
En cuanto a la energía fotovoltaica, su facilidad de instalación, tanto administrativa como territorial, hace que se constituya como una energía renovable que goza de una gran expansión en el Archipiélago.
El Pecan cifra en 160 megavatios la potencia que deberá estar instalada en Canarias al final del Plan. Cuando sólo han transcurrido tres años desde su redacción, ya se han alcanzado los 91 MW, lo que supone más de la mitad de los que se habían previsto.
De entre las medidas estudiadas por el Plan, destacan el establecimiento de programas de apoyo a la energía solar térmica y la obligatoriedad de instalar paneles solares en edificios nuevos y en otros ya existentes. La inversión total en enegías renovables es de un 33,1%.
A nivel nacional, un estudio realizado por la empresa Dbk confirma el interés por el desarrollo de las denominadas "energías limpias". El análisis asegura que las ventas de energía solar se triplicarán durante este año, hasta alcanzar un valor de 3.400 millones de euros.
La potencia instalada, añade el documento, seguirá creciendo en los próximos años, a pesar del parón de nuevas instalaciones que lleva implícito el desfavorable entorno económico en el que nos encontramos.
Según el análisis realizado, la energía solar termoeléctrica es la que experimentará un mayor crecimiento, con una potencia acumulada de 230 megavatios a finales de 2009. Por su parte, la potencia eólica instalada crecerá alrededor de un 15%y sus ventas aumentarán en un 6%.
La gran ventaja de las energías renovables es que garantizan el aprovisionamiento energético y que, a diferencia de los combustibles fósiles, inciden muy poco en el medio ambiente.
Sin embargo, estas fuentes de energía no están siempre disponibles: el sol sólo luce durante el día y el viento no sopla permanentemente. Por eso, es importante contar con sistemas de almacenamiento, sobre todo en el caso de Canarias, dada su condición insular. Algunos colectivos, por su parte, denuncian además el impacto ambiental en el paisaje que provoca la instalación de parques eólicos.
Otro inconveniente es su coste, que es superior al de las tecnologías energéticas convencionales, de ahí que necesiten un marco normativo que favorezca su desarrollo.
La Unión Europea reconoce que es fundamental incentivar la investigación tecnológica en este campo. Así, establece diversas medidas como el programa comunitario de acción en materia de medio ambiente, que promueve proyectos de demostración de este tipo de energías.
En los hogares, las energías renovables todavía son una excepción. Sin embargo, tal y como indican los estudios, cada vez se adquieren más paneles solares, pues la mayoría de las instalaciones se amortizan en seis años, al resultar gratuito el "combustible".