LA OPINIÓN | SANTA CRUZ DE TENERIFE
El Grupo Contenemar, propietario de la terminal de contenedores de La Candelaria, llegó ayer a un acuerdo con los trabajadores por el cual se presentará ante la autoridad laboral un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) temporal que tendrá una duración de un año con un periodo de rotación de empleados de ocho meses.
El acuerdo pone fin a la huelga que mantenía el personal de logística de la terminal en protesta por la amenaza de despidos y que ha mantenido paralizada la actividad de estiba de la compañía durante dos días. Parte de la mercancía que permanecía en el muelle era peligrosa.
Fuentes del Grupo Contenemar aseguraron ayer están satisfechos con el acuerdo tras varios días de tensión.
La empresa reconoce que es necesario una reestructuración de las estrategias de la compañía y quiso dejar claro que no hay ninguna intención de cerrar las terminales de contenedores de Las Palmas y Tenerife por considerarlas estratégicas, al mismo tiempo que insistió en que nada tienen que ver con la situación en la que se encontraban las terminales de Barcelona y Valencia que si han cesado su actividad. El sector no pasa por sus mejores momentos y el descenso de movimiento de contenedores en el puerto de Santa Cruz de Tenerife ha pasado factura a las empresas portuarias. La actividad ha caído un 30 por ciento en toda España. Contenemar asegura que la carga manejada ha disminuido entre un 40 y un 50 por ciento en el último año, lo que ha obligado al grupo ha replantear las estrategias de futuro. Sin embargo, las mismas fuentes creen que las expectativas son "de confianza en que la situación mejore, incluso antes de un año". De cualquier forma, el acuerdo con los trabajadores de la terminal de La Candelaria señala la readmisión de todos los empleados al cabo del año.
Por su parte, los trabajadores se mostraron ayer satisfechos por el acuerdo alcanzado porque supone el mantenimiento de todos los puestos de trabajo. La actividad de la terminal se reanudó al mediodía de ayer con normalidad.
Los ERE temporales se están convirtiendo en la mejor solución para algunas empresas que recortan gastos en una coyuntura económica de crisis pero con expectativas de salir de ella y seguir manteniendo la empresa abierta. Los sindicatos se muestran a favor.