SARO DÍAZ | SANTA CRUZ DE TENERIFE
Con la oposición del PSC, el Parlamento de Canarias aprobó ayer una Proposición No de Ley (PNL) a fin de encargar los estudios pertinentes para buscar, tanto en Gran Canaria como en Tenerife, el lugar más adecuado para la instalación de una tercera central de generación eléctrica (de una potencia menor a las existentes) que garantice el suministro mínimo de energía en caso de emergencia en las otras dos centrales, las de Caletillas y Granadilla en el caso de Tenerife.
La propuesta del PP fue defendida por Manuel Fernández, quien argumentó que "si nos quedamos sin luz, luego no vale de nada echar la culpa a Unelco, hay que empezar a buscar el lugar idóneo para una tercera central en cada isla capitalina y hacerlo cuanto antes" ya que, según precisó, la Ley de Directrices "es un gran problema para Canarias" y podría alargar el proceso de búsqueda del lugar idóneo. La PNL se aprobó con una enmienda de CC defendida por José Miguel González, quien matizó que se hagan las centrales en colaboración con los cabildos, por aquello de cumplir con los niveles competenciales, y que su potencia sea menor a la propuesta por Fernández, quien hablaba de unos 400MW, mientras que CC optó por unos 250 MW.
La propuesta chocó con la crítica socialista ya que, según argumentó Francisca Luengo, el sistema energético canario ya es "bastante insostenible fruto de la ausencia de una política energética por parte del Gobierno de Canarias", desde donde parece haberse apostado "por la dependencia externa máxima y no por lo sostenible". Luengo recordó que existe una Ley de Directrices "que plantea la tendencia a ir desmantelando las centrales que utilizan combustibles fósiles y ustedes en cambio plantean crear otras nuevas, deberían aclararse", reclamó, al tiempo que calificaba de "vetusto" el sistema energético que parecen seguir defendiendo CC y PP con la propuesta de más centrales eléctricas en pleno comienzo de la era de las energías renovables. Fernández, como es habitual en él, criticó por activa y por pasiva la energía eólica "a la que estamos subvencionando cuando no podemos prescindir de las otras" y dijo que la nuevas centrales eléctricas a construir estarían "tapadas y quietas hasta que hagan falta". Asimismo, se remontó a Felipe González para criticar el viejo no a las centrales nucleares "para acabar pagando por ese tipo de energía a Francia".