LA OPINIÓN | SANTA CRUZ DE TENERIFE
Un grupo de empresarios canarios ha decidido apostar por los hidroaviones como un nuevo servicio de traslados entre las islas de la mano de la compañía líder en el mundo en este sector, la canadiense Harbour Air Seaplanes que ya tiene experiencia en Europa, no en vano lleva operando en Malta desde 2003.
La compañía canadiense visita estos días a las autoridades canarias para empezar a trabajar en el desarrollo de los protocolos portuarios que permitan el amerizaje de los hidroaviones en las aguas de los puertos isleños.
El director de Desarrollo Internacional de Negocio de la compañía canadiense, Steven Earl, considera que "el Archipiélago canario es probablemente el mejor lugar en el mundo para establecer una flota de hidroaviones", ya que la duración óptima de vuelo de estos aparatos es de 30-35 minutos y las distancias de entre 100 y 200 kilómetros.
En ese sentido, "en pocos sitios del mundo tiene tanto sentido una flota de hidroaviones" que no solo impulsaría el desarrollo de Canarias, sino que supone una oportunidad excelente para lograr que los pueblos más alejados de las capitales puedan estar más cerca de manera rápida y cómoda.
Las ventajas de establecer una flota de hidroaviones en Canarias son múltiples, según la compañía que aspira a implantarlos. Además de sus beneficios medioambientales, la infraestructura necesaria para operar es mínima, ya que sólo precisa de un pantalán para atracar.
Por otro lado, el ahorro de tiempo, frente a las líneas aéreas convencionales es considerable, ya que los hidroaviones prestarán servicio de puerto a puerto, es decir, de capital a capital, ahorrando así el traslado necesario de las capitales a los aeropuertos, lo que resulta ideal para traslados laborales.
También turismo. Sin embargo, la compañía no pretende cubrir únicamente las necesidades laborales de traslado diario entre las dos capitales, pues considera que este sistema de transporte también supone la manera más sencilla y cómoda de fomentar el turismo entre islas y, lo más importante, dada su rapidez, una de sus utilidades más importantes es la de servicio público, ya que permitirá realizar traslados sanitarios más rápidos y directamente de capital a capital.
Además, la versatilidad de los hidroaviones permitiría poder utilizarlos puntualmente para la lucha contra incendios, ya que con una sencilla adaptación, sus flotadores podrían cargar entre 800 y 1.000 litros de agua para descargar en caso de incendio forestal.
Empleo y cuidado medioambiental
Esta nueva línea aérea en el Archipiélago comenzaría a operar, en una primera fase, con tres aviones entre Tenerife y Gran Canaria, aunque la intención de la compañía es expandirse a los rincones más alejados de todas las islas. Los aviones que operarán en el Archipiélago tienen una capacidad para 19 pasajeros además de los dos pilotos y una azafata. Se trata del modelo DHC-6 Twin Otter construido por Viking, uno de los aviones más sólidos y fiables que se fabrican y que ya opera en España en su configuración sobre ruedas.
En esa primera fase se crearán 51 empleos directos, susceptibles de aumentar, a medida que la compañía vaya expandiendo sus servicios a otras islas.
Los hidroaviones son los vehículos menos contaminantes que pueden llevar a cabo traslados entre islas. Sólo rozan el agua en el momento del despegue y el amerizaje, por lo que la contaminación del agua es prácticamente nula. Además, posee un tanque especial para residuos del motor.