ANDRÉS CAMPOS (EFE) | SANTA CRUZ DE TENERIFE
Muchos candidatos dijeron a los votantes en un momento u otro de la campaña electoral que pensaran en Europa al acercarse a las urnas, aunque luego directamente centraban sus discursos en cuestiones nacionales o incluso locales. Y entre ellas, sin duda, los asuntos de corrupción.
También en Canarias la campaña y la precampaña se vieron aderezadas con casos de supuesta corrupción, pero los resultados en la Islas muestran que no han afectado sustancialmente el sentido del voto, en ocasiones incluso parecería que refuerzan a los afectados.
Desde meses antes de la campaña, el debate político en Canarias estuvo centrado en casos en los que fueron involucrados representantes del PP, y en particular su presidente regional y vicepresidente del Gobierno canario, José Manuel Soria, cuya inicial imputación en el llamado caso salmón fue archivada por la autoridad judicial en plena precampaña. Soria no concurría a las elecciones, pero el PP, a la vista de los votos, resistió sin problemas sus asuntos judiciales y políticos en torno a la corrupción y se alzó con el triunfo en las islas en las elecciones europeas. Consiguió el 40,99 por ciento de los votos, un punto porcentual más que en los anteriores comicios europeos.
Aunque en Gran Canaria, su principal reserva de votos (y de casos judiciales), el PP tuvo un descenso porcentual de poco más de un punto (del 48,42 por ciento bajó al 47,27), se mantuvo alejado del PSOE, que subió dos puntos hasta el 39,53 por ciento. Incluso en municipios como
Telde y Mogán, donde se concentran los casos más graves de la presunta corrupción vinculada al PP, los populares ganaron con autoridad. El PP subió en Mogán hasta el 55,32 y en Telde el porcentaje quedó prácticamente invariable en el 52,40 por ciento.
Peor le fue al PSOE, el principal azote de Soria y del PP en los casos de presunta corrupción, y cuyo líder regional, Juan Fernando López Aguilar, encabezaba la lista europea de los socialistas españoles: aunque el PSOE se mantuvo en Canarias como segunda fuerza europea, igual que hace cinco años, su porcentaje de votos descendió de 38,5 a 35,93. Les fue peor que al PP.