SOL RINCÓN BOROBIA | SANTA CRUZ DE TENERIFE
La iniciativa del Gobierno de Canarias de intermediar entre los fabricantes y proveedores de alimentos y las organizaciones que los reparten entre los más necesitados ha dado su fruto, según aseguran los responsables de los dos bancos de alimentos que hay en el Archipiélago canario.
"Gracias al Gobierno, todos los comerciantes que no nos conocían se han movilizado y nos ofrecen sus productos", asegura el presidente del banco de alimentos de Las Palmas, Manuel Pérez.
Lo mismo asegura su homóloga en la provincia tinerfeña, Ana Baena, quien señaló que "estamos encantados porque ahora podemos hacer llegar alimentos a más ciudadanos".
Desde la Consejería de Bienestar Social del Gobierno de Canarias informan que cada una de los dos bancos poseerán además más superficie para guardar los alimentos.
El de la provincia tinerfeña, ubicado en Mercatenerife, ha pasado de tener 100 metros cuadrados a 500 metros cuadrados. Y el que está en Mercalaspalmas, que actualmente tiene algo más de 300 metros cuadrados de superficie, espera muy pronto alcanzar los 1.600 metros cuadrados, según la consejería.
Los alquileres de los nuevos locales serán en parte subvencionados por el Gobierno de Canarias, aseguró Manuel Pérez.
La intermediación del Ejecutivo regional ha sido determinante para que los dos bancos de alimentos reciban muchos más productos de proveedores y fabricantes y puedan almacenarlos en sitios más espaciosos. Esto es "muy importante", dice Ana Baena, porque se espera que el número de personas necesitadas aumente de forma considerable.
"Con la crisis económica hay cada vez más demanda", indican desde la consejería de Bienestar, "por eso queremos es potenciar todavía más la labor de los bancos de alimentos". Para ello se mantienen reuniones periódicas en las que los responsables de los bancos ponen al Gobierno al día de sus necesidades.
También la Consejería de Industria se ha puesto en contacto con grandes superficies comerciales para que aporten más productos e incluso llegó a un acuerdo con las compañías navieras para transportar los productos a las islas no capitalinas, "sobre todo a Lanzarote y Fuerteventura".
Ana Baena también quiere desmentir el perfil de usuario del servicio que ofrecen las organizaciones no gubernamentales, los comedores sociales y las otras asociaciones que también se dedican al reparto de alimentos que les proporcionan los bancos.
Así, Baena explica que las personas que requieren esta clase de servicios son también, y cada vez más, "gente con carrera", personas que no son indigentes, sino que, debido al aumento de paro, se encuentran sin trabajo y con hipotecas de más de 1.000 euros, además de con varios hijos que mantener.
Unas 47.000 personas son receptoras de los productos
El reparto de alimentos de los dos bancos que hay en Canarias llegan a unas 47.000 personas, aunque se espera que esta cifra aumente en breve. El banco de alimentos de Santa Cruz de Tenerife ayuda a unos 17.000 beneficiarios a través de más de 90 organizaciones y el de Las Palmas a unos 30.000 a través de 133 entidades, según los datos aportados por los presidentes de los dos bancos.
Manolo Pérez, el responsable del banco de Las Palmas informa que está realizando diariamente 15 entregas a las entidades que luego reparten los alimentos entre las personas necesitadas.
Los bancos de alimentos tienen dos fuentes: los fabricantes y proveedores del entorno y la Unión Europea. Desde Europa se destinan anualmente partidas económicas que gestiona el Ministerio de Agricultura del Gobierno español.
El ministerio saca a concurso público el suministro de alimentos básicos más demandados por los bancos de alimentos y los proveedores que quieren concursan.
Manolo Pérez también aclara que los alimentos que proporcionan nunca están caducados ni en malas condiciones. "Ni siquiera permitimos productos que estéticamente no estén en perfecto estado. Si hay alguno así, lo arreglamos para darlo bien preparado".