LA OPINIÓN | SANTA CRUZ DE TENERIFE
La demanda eléctrica decreció en Canarias un 4,4 por ciento en los tres primeros meses de este año con respecto al mismo período del año anterior. Es la primera vez en la historia que disminuye la demanda en todas las islas, porque precisaron menos energía, según informa Unelco-Endesa en un comunicado.
La demanda eléctrica durante el primer trimestre de 2009 fue de 2,2 millones de megawatios por hora.
Por islas, Fuerteventura, con un 7,3 por ciento menos, fue la que registró una mayor bajada de la demanda del suministro eléctrico, mientras que El Hierro fue donde menos decreció la demanda, con un descenso del 3,3 por ciento.
Las islas capitalinas registraron una caída del 4,3 por ciento, Tenerife, y del 4,2 por ciento, Gran Canaria. El mismo descenso porcentual registró la isla de Lanzarote, mientras que las occidentales de La Palma y La Gomera experimentaron bajadas del 4,5% y 3,3%, respectivamente.
La compañía eléctrica informa de que sus centrales en el Archipiélago a finales de marzo sumaban, no obstante, una potencia instalada de 2.554,9 megawatios, 84,9 megawatios más que hace un año. Esta potencia instalada se reparte entre 1.511 megawatios en la provincia de Las Palmas y,1.043,2 megawatios, en Santa Cruz de Tenerife, siendo Gran Canaria la isla que dispone de mayor potencia instalada (1.112,6 megawatios).
Menos producción. La producción bruta total de las centrales ascendió durante el primer trimestre del año a 2.177.549 megawatios, lo que supone una disminución del 5,1 por ciento con respecto al mismo periodo de 2008. El decrecimiento fue más fuerte en la provincia de Las Palmas (-5,6%) que en la tinerfeña (-4,5%).
El número de clientes en el primer trimestre, sin embargo, se incrementó en 3.747 contratos, según Unelco Endesa, que añade que el número total de usuarios ascendía a 1.122.118 a finales de marzo.
El Gobierno teme que no se rompa el monopolio por falta de operadores
ACN PRESS
La liberalización del mercado eléctrico que se producirá a partir de julio de este año podría significar una competición de precios entre las comercializadores que redundaría en beneficio de los consumidores. Sin embargo, las empresas eléctricas no están llegando a Canarias y el Gobierno regional teme que no se rompa el "monopolio de facto" que tiene Unelco en las Islas, por lo que ha pedido además a la Comisión Nacional de la Energía que utilice las herramientas a su alcance para forzar esta ruptura.
Así se manifestó ayer el director general de Energía del Gobierno de Canarias, Adrián Mendoza, en una reunión con los consumidores para explicarles las consecuencias de la liberalización del mercado.
Hasta ahora, la factura eléctrica la tenía que aprobar el Ministerio, pero a partir de julio se producirá una liberalización del mercado por el que nuevas operadoras podrán ofrecer el precio libre a cada uno de los consumidores.
Sin embargo, Mendoza se queja de que a las Islas no están llegando nuevas operadores, motivo de preocupación para el Gobierno ya que considera que en Canarias hay un "monopolio de facto". "El 80 por ciento de la comercialización está en manos de una sola empresa, no nos vamos a ver beneficiados por la liberalización si no se rompe ese monopolio y la Comisión Nacional de la Energía tiene herramientas e instrumentos para forzar a romper ese monopolio", declaró.
"Las comercializadoras no están viniendo -se quejó- y si hay una liberalización del mercado y se supone que las empresas podrán competir y hacer ofertas atractivas a los consumidores, en Canarias no se detecta esa actividad del mercado". Esto supone un "riesgo y un miedo que tiene el Gobierno de Canarias" sobre todo para los consumidores que no se podrán ver beneficiados de esa actividad.
El Ejecutivo regional desconoce por qué las operadores no llegan a las Islas. "No sabemos -contestó- nos hemos dirigidos a las comercializadoras para ver cuáles son los planes de despliegue que van a tener en Canarias, no sé si no vienen porque estamos muy lejos o porque han hecho un reparto de los territorios".
Según explicó Mendoza, hasta ahora la facturación debe ser supervisada por el Ministerio de Industria, pero ahora, se podrá ofertar libremente el precio en aquellas facturas de más de diez kilovatios. "En las de menos de diez kilovatios el Ministerio creará una tarifa de último recurso con una orquilla", dijo.