FADSP

En menos de 2 años la restricción de la financiación sanitaria podría alcanzar los 140.000 millones en Canarias

05.06.2008 | 18:04

La Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Publica (FADSP) alertó hoy que en los dos próximos años la restricción de la financiación sanitaria podría alcanzar desde los 70.000 a los 140.000 millones de euros, de no poner remedio a la crisis del sistema actual de salud pública.

Esta situación podría afectar en gran medida a las comunidades con una renta per cápita más baja como Canarias, además de Andalucía, Galicia, Extremadura y Castilla y León.

Los efectos de la actual crisis económica y el modelo de financiación autonómica tienen, en opinión de su presidenta Carmen Ortiz Ibáñez, "puede poner en riesgo la suficiencia financiera del sistema sanitario de las comunidades autónomas", sobre todo en aquellas que tiene menor actividad económica y desarrollo social.

A esta situación se suma el gasto farmacéutico que en España es un 24 por ciento del sanitario total, un dato que "ha conseguido contenerse en los últimos años", pero que aún supera en casi en el doble a la media de los países desarrollados de la Unión Europea. Y, por otra parte, una elevada utilización tecnológica "poco justificada" que se encuentra entre el 20 y el 30 por ciento de gasto total.

En líneas generales las repercusiones serán mayores para los sectores más desfavorecidos de la población, lo que indica una necesaria mejora de los mecanismos de protección social "si se quiere evitar un deterioro en sus condiciones de vida"; por otra parte, la disminución de los ingresos fiscales y el aumento de partidas del gasto público motivadas por el aumento del desempleo, según Ortiz Ibáñez, conllevará la adopción de medidas de restricción que provocarán una disminución de los recursos sanitarios y que, por tanto, "repercutirá en los trabajadores con menor poder adquisitivo".

Aunque los efectos más significativos apuntan a una disminución de las inversiones en infraestructuras y, en consecuencia, un aumento de las iniciativas privatizadoras que se pretenden implantar "pese a que existen multitud de evidencias que demuestran su ineficacia", y que "es un suicidio para las expectativas de consolidación de la Sanidad Pública".

En segundo lugar, provocará un descenso en la "calidad" de los profesionales sanitarios. "La crisis va a favorecer una pérdida global de empleos en el sector, pero también se fomentará una pérdida de la calidad de los empleos, así como el fomento de sistemas salariales en los que los incentivos toman un peso cada vez mayor", explicó.

Finalmente, una crisis en el sistema promoverá la implantación del copago que, para Ortiz Ibáñez, "supone establecer un impuesto sobre la enfermedad". "De poner en marcha este sistema la atención sanitaria no se basaría en las necesidades de los ciudadanos sino en su poder adquisitivo", añadió.

MEDIDAS PARA EVITAR LA CRISIS ECONÓMICA.

Ante este futuro, el portavoz de la asociación, Marciano Sánchez-Bayle, reclamó la atención del Ministerio de Sanidad para que "potencie su liderazgo", ya que "es un momento en el que debe tener capacidad para liderar el sistema sanitario de un modo que no se ha producido hasta ahora". "Hay una medidas factibles, que se pueden llevar a cabo; y que de ellas depende que el sistema sanitario español siga siendo ejemplar internacionalmente y la salud de un colectivo cada vez más importante", añadió.

Entre las medidas que ayudarían a solucionar el problema a medio y largo plazo, la federación plantea desarrollar indicadores fiables y públicos, de funcionamiento y de calidad, de todas las intervenciones que se realicen en todas las comunidades. Asimismo, proponen ajustar el modelo de financiación con la finalidad de hacerlo más redistributivo para las CCAA con menor desarrollo económico, "contemplando variables como el envejecimiento y las necesidades sanitarias de la población".

Por otra parte, "es necesario incrementar la aportación económica del Estado para compensar el diferencial de crecimiento del PIB entre algunas CCAA y la media de las mismas", para lo que será necesario aumentar los fondos estatales destinados a sanidad y establecer mecanismos que "aseguren su carácter finalista" y eviten que estos fondos sean destinados a otra áreas de la comunidad.

Al tiempo, desde FADSP apremia a desarrollar estrategias para reducir el gasto farmacéutico, sobre todo el hospitalario; buscar formas de financiación de los nuevos centros e infraestructuras por el sistema público; fomentar políticas profesionales de mejora en la utilización de los recursos profesionales; asegurar dotaciones suficientes de profesionales, tanto en Atención Primaria como en especializada, de acuerdo con las necesidades de salud de la población; y, finalmente, mantener la gratuidad en el momento del uso del sistema sanitario.

Al respecto, Sánchez-Bayle señaló que la situación económica actual, a nivel del sistema sanitario, debe conllevar a la "solidaridad" y al "reforzamiento del Sistema Sanitario Publico", fundamentalmente porque "este es más necesario en los momentos de crisis cuando una parte grande la ciudadanía no tiene recursos para acudir a otra alternativa sanitaria". Asimismo, recordó que poner en marcha estas medidas tendrá un fuerte efecto "anticíclico".

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